15 minutos. El base español Ricky Rubio vivió este domingo el que seguramente puede ser su mejor partido en la NBA en la clara victoria por 109-126 de Cleveland Cavaliers ante New York Knicks, donde se exhibió en la faceta anotadora con 37 puntos.
Rubio demostró su capacidad de liderazgo y condujo a los Cavaliers a su cuarto triunfo consecutivo. Esta racha confirma su buen inicio de temporada y les sitúa en la sexta posición de la Conferencia Este con un balance de 7-4.
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El de El Masnou tenía en los 34 puntos conseguidos con Utah Jazz ante San Antonio Spurs su récord de anotación en la liga estadounidense. Sin embargo, pudo superarla con una actuación estelar y en un escenario de renombre como el Madison Square Garden, donde mostró puntería desde la línea de 3.
Rubio asumió más responsabilidad ofensiva ante la lesión de Collin Sexton, que sólo pudo jugar 12 minutos, y no defraudó.
El base español, en más de 31 minutos, firmó un sensacional 8/9 en lanzamiento de 3 y 5/10 en tiros de 2, pero además no se le olvidó su mejor virtud de siempre, la de dirigir, con 10 asistencias para completar un gran doble-doble en un partido decidido a favor de Cleveland tras un gran tercer parcial (18-33).
“Cuando la pelota entra, parece que estás ejecutando las jugadas correctas. Pero no se trata de anotar sino de tomar el camino correcto, de ir por el camino correcto cada vez”, afirmó tras el partido.