Últimas 15minutos

NBA podría perder más de US$ 1.000 millones

Los equipos profesionales están ayudando a los trabajadores a tiempo parcial, pero excluyeron a los vendedores de los campos de la ayuda

La combinación de la controversia de Hong Kong y la crisis del coronavirus enfrenta a la NBA a un desafío financiero inesperado y sin precedentes (John G. Mabanglo/EFE)

15 minutos. La hora de comenzar a evaluar los efectos económicos que dejará la pandemia del coronavirus al deporte profesional y universitario de Estados Unidos (EEUU) ya llegó a la NBA, que comienza a tener sobre la mesa los primeros informes que indican unas pérdidas de más de 1.000 millones de dólares, si al final no se acaba la temporada regular ni se juegan los playoffs.

Debido a esta realidad, el comisionado de la NBA, Adam Silver, se encuentra ante el mayor reto económico al que se podría enfrentar. Con toda seguridad, esto significará una reducción considerable en el próximo tope salarial.

Silver admitió durante el Fin de Semana de las Estrellas, que la crisis generada con China por el tuit del gerente general de los Rockets de Houston, Daryl Morey, apoyando a los manifestantes de Hong Kong, iba a costarle a su organización la pérdida de entre 300 y 400 millones de dólares de ingresos. Ahora, la situación será aun más crítica.

La combinación de la controversia de Hong Kong y la crisis del coronavirus enfrenta a la NBA a un desafío financiero inesperado y sin precedentes.

Durante los pasados 35 años, el tope salarial, unido a los ingresos que obtiene la liga, declinó por dos veces. Sin embargo, nunca estuvo por debajo de los 2,5 millones de dólares.

Mientras el mandato de Silver, que llegó al cargo en 2014, destacó por el crecimiento económico de la NBA al pasar de 58 millones de dólares a 109 millones en la presente temporada, gracias a los multimillonarios contratos televisivos firmados.

La liga también generó unos ingresos de 8.000 millones de dólares anuales, el doble de los que se daban hace una década.

El impacto económico

Es imposible medir el impacto económico preciso de la temporada suspendida de la NBA. Sin embargo, estiman que el daño podría alcanzar los 40 millones de dólares por club o 1.200 millones de dólares si se cancelan los playoffs.

Igualmente, un análisis de FiveThirtyEight.com, estimó que la pérdida de ingresos podría superar los 1.000 millones de dólares si la competición de la NBA no se puede reanudar esta temporada.

Los equipos profesionales están ayudando a los trabajadores a tiempo parcial, pero excluyeron a los vendedores de los campos de la ayuda.

Hasta el momento se pospusieron 259 partidos de la temporada regular que faltan por disputar, lo que significa que dejarían de ingresar cerca de 700 millones de dólares solamente con la competición diaria.

Si al final no se recaudan ante la imposibilidad de completar la temporada regular y los playoffs por el coronavirus, junto con la pérdida de ingresos del mercado chino, se verían ambas crisis reflejadas en el tope salarial de cara al próximo año sería de entre 10 y 15 millones menos que el del 2019 (109 millones).

Consecuencias en el tope salarial

Esto sería desastroso para jugadores que firmaron extensiones de contratos y que en 2021 tienen previsto un incremento del 25 % con relación al tope salarial. Un ejemplo de estos son los casos de Ben Simmons, de los Sixers de Filadelfia, y Pascal Siakam, de los Raptors de Toronto.

Por su parte, los jugadores que entraban este verano en el mercado también estarán afectados con menos dinero que puedan gastarse los dueños.

Los equipos que antes de la crisis con China contaban con un tope salarial de 116 millones de dólares, ahora podrían verlo reducido hasta los 108 si la pandemia del coronavirus fuerza la cancelación definitiva.

La reducción del tope salarial también conllevará de inmediato que baje el del impuesto de lujo. Esto forzará a muchos equipos a pagar millones de dólares a la liga que no tenían previsto o reducir el coste de las plantillas y tener menos posibilidades de luchar por el título.

Ya se habla de que los equipos podrían mantener el tope salarial de este año, pero eso requeriría de una negociación con el Sindicato de Jugadores.

De momento, la NBA y los dueños ya tienen esos datos financieros sobre la mesa, y de ahí que su máxima preocupación a corto plazo es ver cómo evoluciona la grave crisis de la pandemia del coronavirus, que al final será la que les permita recordarlo como un mal sueño o por el contrario tener que contar con ellos de cara la temporada del 2020-21.

Ver más