15 minutos. El deporte argentino y latinoamericano está de luto luego de conocerse la noticia del fallecimiento de Enriqueta Duarte, atleta olímpica y pionera de la natación argentina.
En 1951 Duarte se convirtió en la primera mujer latinoamericana en cruzar a nado el Canal de la Mancha y lo hizo con el escudo de Racing en el pecho. Lo logró en en 13 horas y 26 minutos, más rápido que los otros dos hombres latinoamericanos que lo hicieron ese mismo año.
Enriqueta Duarte se quedó a tan solo 4 años de cumplir 100.
Este sábado 5 julio, desde las 12:45 hasta las 13:10, su cuerpo va a estar en la Capilla Ardiente de Chacarita para el velatorio y más tarde ese mismo día habrá una misa en la Parroquia Santísimo Redentor.
El Comité Olímpico argentino lamentó el fallecimiento de Duarte y expresó su apoyo a sus familiares y amigos.
Recompensa robada
En 1948 fue la representante argentina en los Juegos Olímpicos de Londres, donde compitió en 100 metros libres, 400 metros libres y la posta 4 x 100 metros.[4]
En 1949 se enferma de los oídos severamente, lo que le hace pensar que no podrá competir más en natación, y comienza a practicar esgrima. Además inicia estudios en la Facultad de Derecho.[5]
En 1950 el nadador argentino Antonio Abertondo realiza el cruce del Canal de la Mancha. Enriqueta se entera de la noticia y desea realizarlo.[5]
Cuando tenía 19 años se afilió al Partido Peronista Femenino. Conoció a Eva Perón y pudo conseguir ayuda económica para participar en 1951 en la competencia de cruce a nado del Canal de la Mancha (uniendo Inglaterra con Francia). Este concurso había sido organizado por el periódico Daily Mail, y Enriqueta fue seleccionada entre 1500 solicitudes de deportistas.[6] También realizaron el cruce ese mismo año Antonio Abertondo y el nadador peruano Daniel Carpio, quienes demoraron más que Enriqueta, que cruzó en 13 horas y 26 minutos.
Después de que volviera de Londres en 1948, Rodolfo Valenzuela recibió la orden de Perón de darle a ella y a la esgrimidora Irma Grampa, una casa, un auto y 500 mil pesos; nunca los recibieron y años después cuando la citaron a declarar al Comité Olímpico Argentino se enteró de que habían falsificado su firma en un documento referido a ese hecho y lo mismo le pasó a Irma Grampa.
De orgullo nacional al exilio
Debido a su afiliación al Partido Peronista Femenino fue proscripta y perseguida durante la Revolución Libertadora. En 1956 la dictadura de Pedro Eugenio Aramburu le prohibió asistir a eventos deportivos dentro y fuera del país. Lo que la obligó a exiliarse en Londres para continuar con su carrera.[8] Tras la recuperación de la democracia, el presidente constitucional Arturo Frondizi levantó el veto y Enriqueta pudo continuar con su carrera olímpica.
En 1976 se exilió en Venezuela debido a problemas surgidos por la mala relación con su marido, donde vivió casi 30 años. Trabajó en la compañía Panam, de la que llegó a ser directora regional.[2] En este país comenzó a competir en la categoría máster.
También realizó otras hazañas como cruzar a nado el los lagos argentinos Lago Nahuel Huapi, por primera vez en 1963 (luego lo haría cuatro veces más), y Lácar (en 1965) y en 1998 los ríos Orinoco y Caroní, en Venezuela, llegando primera en su categoría y compitiendo contra otros 600 nadadores. Entre 1985 y 2006 fue campeona máster de natación en torneos nacionales e internacionales. Desde el año 2006 organiza la “Prueba Internacional de cruce a nado del Lago Nahuel Huapi”.[3]En el año 2014 fue homenajeada por La Universidad Nacional de Lomas de Zamora junto con otros deportistas perseguidos y prohibidos durante la dictadura autodenominada “Revolución Libertadora”.