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El programa Genios de los argentinos

¿Cómo logró Argentina producir tantos jugadores top en el tenis? Guillermo Coria asegura que se trata de un tema de estructura

El tenis argentino, con poco poder económico, ha logrado producir un gran poder tenístico a nivel mundial (Paolo Ghedini/Pixabay)

15 minutos. Mucho se oye decir que el ser humano es creativo. También, constantemente, se escucha decir que de las crisis surgen oportunidades. Ambas son afirmaciones que, quizás, podrían ser consideradas subjetivas, un poco menos la segunda que la primera.

Lo cierto es que, de la actual crisis que padecemos, ha surgido un fenómeno muy creativo en las redes sociales: el método de los lives en Instagram. El estado de confinamiento en el que se encuentra casi toda la población mundial ha llevado a que se maximice el uso de este método.

De igual forma, se podría hablar del enorme impacto que, durante esta situación, están teniendo aplicaciones como Zoom. Sin embargo, en esta oportunidad, quisiera enfocarme en los lives en Instagram. Estos han tomado un concepto de conversación que está evolucionando de la entrevista clásica. Ya sea una conversación entre dos protagonistas de una determinada disciplina o materia, o entre entrevistador y entrevistado, lo cierto es que la forma en la que se está hablando en esta plataforma, ha hecho que las entrevistas pasen de un formato un tanto guionizado a tener un tono más conversacional, que podría haber llegado para quedarse.

Charla tenística

En este contexto, pude encontrarme con una excelente charla tenística entre mi amigo, David Souto y la leyenda del tenis argentino, Guillermo Coria. David, no solo fue un gran jugador juvenil y profesional, sino que ha expandido progresivamente su conocimiento fuera de las canchas. Creó una gran plataforma llamada Vida y Tenis, en donde el tenis funciona como excusa para reflexionar sobre la vida.

Sobre Guillermo, por otra parte, sobran las palabras. El hombre es una leyenda en todo sentido, así que se podrán imaginar el alto nivel de calidad y contenido de aquella conversa.

Lo que más me llamó la atención y me dejó pensando de la charla entre Guillermo y David es cómo Argentina ha logrado producir tantos jugadores top en el deporte con un limitado poder económico, en comparación a otros países europeos, norteamericanos, asiáticos e, incluso, oceánicos.

Programa Genios

Al David plantearle a Guillermo esta pregunta, este resumió su respuesta en una sola palabra: estructura. A su vez, mencionó lo que denominan en Argentina como Programa Genios.

Esta iniciativa, que cuenta con el liderazgo de la leyenda del tenis argentino, Franco Squillari, entre muchos otros, se enfoca en tener muchas escuelas a lo largo del país y tener entrenadores específicos para cada edad.

En todas las categorías y niveles de competencia desde Sub 8-10, Sub 12, Sub 14, Sub 16, Sub 18, hasta profesional y Copa Davis, todos cuentan con un entrenador o entrenadora con conocimiento específico de cada edad, nivel de competencia de esas edades, niveles de preparación para dichas edades y un patrón de juego que va evolucionando paulatinamente.

De esta manera, el tenis argentino, con poco poder económico, ha logrado producir un gran poder tenístico a nivel mundial.

Pensando en Venezula

Al escuchar esto no pude dejar de pensar en mi país Venezuela y la falta de creatividad y fallas coyunturales que regularmente padece su tenis. Si bien es cierto que limitados países cuentan con un poder económico y una estructura para desarrollar un tenista que pueda a aspirar a ser exitoso en el profesionalismo, Venezuela siempre ha estado incluso por debajo de los estándares de lo que podría considerarse como un país regular o malo en este ámbito.

A lo largo del territorio e incluso en la capital, se pueden contar con las manos las escuelas de formación y academias de alto rendimiento, ya que el país posee un número muy limitado de canchas públicas, infraestructura y por supuesto apoyo económico.

En muchos casos, también es necesario ser miembro de un club privado para poder jugar al tenis. Esto, por supuesto, limita la capacidad de la población de practicar esta actividad.

Sin embargo, lo que me parece más grave no es esto sino el trabajo que se hace con los tenistas que juegan y son formados en el país. En Venezuela no se le enseña al general de los jóvenes tenistas un determinado patrón de juego. En la mayoría de los casos los entrenadores no son distribuidos por su dominio y conocimiento de las distintas y específicas etapas de competencia. Además, demasiadas instalaciones sufren de importantes fallas ya sea de equipo o incluso a veces de luz. Ejemplo de ello lo podemos ver en la misma cancha central de la Federación Venezolana de Tenis.

Sumado a lo anterior, tampoco es común que los jugadores tengan preparación física y psicológica adecuada o suficiente. En pocas palabras, no hay rastro alguno de lo que podría significar una estructura. Lo cierto es que los jugadores venezolanos, formados tenísticamente en Venezuela, han hecho verdaderos milagros para ser exitosos a nivel juvenil, universitario y profesional.

Aprovechar la oportunidad

Por supuesto que, en mi país, hay una inmensa cantidad de problemas y el tenis no entra ni remotamente en la discusión. No obstante, en estos tiempos de crisis global, sería estupendo si en Venezuela se pudiese tomar esta oportunidad para evolucionar, cambiar y mejorar, incluso también en su tenis.

Por los momentos seguimos en cuarentena social y creo conveniente aprovechar este tiempo para estudiar y aprender mucho. Conversaciones como la que pude escuchar entre David Souto y Guillermo Coria, son un lujo en estos tiempos difíciles. Ojalá algún día, en mi país, podamos instalar una estructura como la argentina y replicar modelos como su Programa Genios.

Antonio José Ramírez es periodista y coach de tenis

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