Eagles-49ers, un duelo de poder al estilo de la vieja escuela de la NFL

Ambas ofensivas se distinguen por la potencia de su juego terrestre; un deleite para los que añoran los primeros años de la liga

15 minutos. La final de la Conferencia Nacional (NFC) de este domingo entre los Philadelphia Eagles y los San Francisco 49ers promete un choque al estilo de la vieja escuela de la NFL en el que el triunfará el que domine la línea y establezca su ataque terrestre.

Los Eagles terminaron la temporada regular como el mejor equipo de la NFC, los 49ers acabaron segundos. La defensiva de San Francisco fue la número uno de la NFL, la de Philadelphia, la dos.

La defensa de los 49ers sólo permitió 16.3 puntos por partido; fue la mejor en robos de balón; interceptó 20 pases y recuperó 10 balones sueltos. Nick Bosa es el líder de esta defensiva; con 18.5 fue el jugador con más capturas de quarterback de la liga.

La defensiva de los Eagles es temible en la presión al quarterback; sumó 70 capturas en la campaña regular, la tercera máxima marca en la historia de la NFL. Fue la única de la liga con cuatro hombres con más de 10 capturas; Haason Reddick sumó 16, Brandon Graham, Javon Hargrave y Josh Sweat lograron 11 cada uno.

Ambas defensivas serán una pesadilla para los jóvenes quarterbacks de cada equipo. Jalen Hurts, de Eagles, tiene 24 años, está en su tercera temporada en la NFL; Brock Purdy cumplió 23 en diciembre pasado; es su primera campaña en la liga.

La paridad de Eagles y 49ers se extiende a sus ofensivas. La de Philadelphia terminó en el escalón tres, la de su rival en el cinco; ambas se distinguen por la potencia de su juego terrestre; un deleite para los que añoran los primeros años de la liga.

El ataque del entrenador Nick Sirianni consiguió 32 anotaciones por carrera en la temporada, la mayor cantidad en los recientes 30 años. Jalen Hurts con 13 fue el líder del equipo.

Su ariete es Miles Sanders, corrió para 1.269 yardas y acumuló 11 anotaciones en el año.

San Francisco tiene una baraja más amplia

Christian McCaffrey, quien llegó a media temporada procedente de Carolina, es su arma más peligrosa con 746 yardas en apenas 11 partidos; Elijah Mitchell es una flecha que promedia 6.2 yardas por acarreo, sin olvidar a Deebo Samuel con una media de 5.5 yardas cada que lleva el balón.

El problema es que McCaffrey está resentido de una lesión en la pantorrilla y Mitchell, en la ingle, ambos están en duda para jugar.

A pesar de que se espera un duro duelo en las trincheras, el grupo de receptores de cada equipo también puede ser determinante.

Los Eagles tienen al siempre seguro AJ Brown, a un veloz DeVonta Smith y a la válvula de seguridad de Hurts, Dallas Goedert.

En los 49ers su fuerza aérea gana por la versatilidad que ofrecen, cuando no crean estragos por carrera, Samuel y McCaffrey y el líder receptor del equipo Brandon Aiyuk.

Mención aparte merece el aporte de George Kittle, considerado uno de los mejores alas cerradas de la liga.

Ante el equilibrio de fuerzas entre ambos equipos la ventaja para Eagles es que jugarán en su hogar, el Lincoln Financial Field, ante su afición, una de las más hostiles de la NFL.

San Francisco equilibra con Kyle Shanahan, su coach, quien ha estado al frente del equipo desde 2017; lo llevó al Super Bowl LIV, que perdió ante Kansas City en la campaña 2019; la del domingo será su tercera final de NFC, en la del año pasado cayó contra los Rams.

Para Nick Sirianni éste será su primer duelo por el título en dos años en Philadelphia.

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