Se trata de un evento de larguísima tradición, que se celebra cada año en Boston desde 1897, cuando un grupo de bostonianos decidieron organizar su propio maratón tras regresar de los Juegos Olímpicos de Atenas
Una prueba física, mental y espiritual, como aseguran sus organizadores, que nació en 1997 y que este año pone al límite a doce corredores, que aún tienen seis días para llegar al final de su viaje
Las votaciones se realizarán a través de una encuesta popular que comenzó esta semana por internet, abierta a los aficionados de todo el mundo hasta el 31 de octubre
En el segundo salto, llegó hasta los 15,28 metros, una marca que no pudieron alcanzar la campeona europea, la ucraniana Maryna Romanchuk ni la jamaicana Shanieka Ricketts