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Charlene Lynette Wittstock

Mi estado de salud es todavía frágil y no quiero ir muy rápido. El camino ha sido largo, difícil y muy doloroso

Charlene Lynette Wittstock nació el 25 de enero de 1978 en Bulawayo, Zimbabue. Su madre era instructora de natación y su padre, gerente de ventas, y cuando la princesa, la mayor de 3 hermanos, tenía 12 años, la familia se estableció en Sudáfrica. “Crecí de una forma muy simple con mis hermanos pequeños”, dijo la princesa sobre su infancia según recoge la revista Hello en su biografía. Con 8 años, se desenvolvía en las piscinas como pez en el agua y con 18 años, según la página oficial de la familia real monegasca, se convirtió en campeona de Sudáfrica de natación. 4 años después, el equipo nacional del que era parte quedó quinto en los Juegos Olímpicos de Sídney. Ese mismo año, Charlene Lynette Wittstock participó en un campeonato conocido como “Marenostrum” en el principado, donde conoció al príncipe Alberto. RIENDO Y HABLANDO “Fue increíblemente halagador”, dijo la princesa a Vogue en 2011. “Después de verme nadar, Alberto le pidió permiso a mi manager para quedar conmigo. Nos pasamos toda la tarde riendo y hablando”. Sin embargo, en aquel momento la relación entre ambos pareció quedarse ahí. “Tenía 22 años y estaba centrada. No estaba en el lugar emocional necesario para tener una relación. Pero en el momento en que conocí a Alberto, sentí una profunda sensación de destino”. Ella siguió compitiendo en el agua: en 2002 ganó 3 medallas de oro en los mundiales de natación en sendas categorías (50 metros, 100 metros crol y 100 metros relevo). También se alzó con una plata en los Juegos de la Commonwealth. En diciembre de 2005, 5 años después del primer encuentro con el príncipe Alberto, volvieron a encontrarse en Ciudad del Cabo. “El día de año nuevo me invitó a salir oficialmente”, aseguró a la revista. “Nuestra primera aparición pública fue en los Juegos Olímpicos [de Invierno] de Turín en febrero de 2006”. Wittstock asegura que él la tranquilizó. “Estaba claro que compartíamos las mismas pasiones; ambos nos emocionamos mucho viendo a los atletas. El deporte es el denominador común de nuestras vidas”. Ella tenía 28 años y él era dos décadas mayor. Un año después, en 2007, ella abandonó oficialmente su carrera como nadadora a pesar de haberse clasificado para los Juegos Olímpicos del año siguiente en Pekín. Aunque dejó de hacer deporte de manera profesional, la actividad física sigue jugando un papel importante en sus hobbies entre los que están, según la página de la familia real, el surf y el senderismo, así como la lectura de biografías y poesía de Sudáfrica y el arte contemporáneo. En 2010, se hicieron públicos sus planes de boda. “Me pidió matrimonio el día que regresamos de la boda”, dijo a Tatler en referencia al enlace de la princesa Victoria de Suecia, celebrado en junio de 2010. “Antes de hacer un anuncio oficial a la prensa, le pedí que llamara a mi padre”, dijo ella. Cuando lo hizo, Francia estaba jugando contra Sudáfrica en el Mundial que se jugó en el país. “Y mi padre estaba bastante más entusiasmado con el partido que con mis noticias. Le dio su permiso rápidamente y volvió al partido”. El enlace se celebró en julio de 2011. 3 años después, dio a luz a los mellizos Jacques y Gabriella. Aunque ella nació unos minutos antes y por lo tanto es la mayor, es el niño el que ostenta el título de heredero ya que el país sigue dando a los hombres preferencia en la sucesión. Estos dos niños son los primeros y únicos hijos de la pareja, pero no para el príncipe, que tiene otros 2 hijos mayores reconocidos; la mayor Jazmin Grace Grimaldi, con Tamara Rotolo, y Alexandre Grimaldi-Coste, junto a Nicole Coste. Como ambos fueron concebidos fuera del matrimonio, no son contabilizados en la jerarquía sucesoria. En los últimos tiempos, la princesa ha pasado períodos lejos del principado y se ha enfrentado a algunos momentos de salud complicados. En la primera mitad del año pasado viajó a Sudáfrica, donde permaneció por una infección que no le permitía viajar relacionada con una cirugía previa. La princesa permaneció en su país natal unos meses y no pudo estar en Mónaco con Alberto durante su décimo aniversario de boda. En noviembre regresó al principado, pero se mantuvo más o menos alejada de la vida pública. “Mi estado de salud es todavía frágil y no quiero ir muy rápido. El camino ha sido largo, difícil y muy doloroso”, dijo a Monaco-Matin el pasado mayo, según recogieron diversos medios. (Samuel Díaz/ EFE Reportajes/ Foto: EFE/EPA/SEBASTIEN NOGIER / POOL)