Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

(+Video) Burbuja de gas caliente orbita Sagitario A* en apenas 70 minutos

El proceso requiere una velocidad asombrosa de aproximadamente el 30 % de la velocidad de la luz

Las observaciones se realizaron con ALMA durante una campaña de colaboración del Event Horizon Telescope (EHT) para obtener imágenes de agujeros negro (Cortesía Twitter @ESO_Chile)

15 minutos. Un equipo de astrónomos, a través del Atacama Large Millimeter/Submillimeter Array (ALMA), ubicado en ese desierto chileno, detectó indicios de una “burbuja de gas caliente” que orbita a Sagitario A*, el agujero negro del centro de nuestra galaxia.

Este hallazgo ayuda a comprender mejor el enigmático y dinámico entorno de nuestro agujero negro supermasivo, según un comunicado difundido este jueves por el Observatorio Austral Europeo (ESO).

Creemos que estamos ante una burbuja de gas caliente que se desliza alrededor de Sagitario A* en una órbita similar en tamaño a la del planeta Mercurio, pero que da un bucle completo en tan solo 70 minutos“. Así lo afirmó Maciek Wielgus, del Instituto Max Planck de Radioastronomía en Bonn (Alemania) y líder del estudio publicado en Astronomy & Astrophysics.

Según el científico, “esto requiere una velocidad asombrosa de aproximadamente el 30 % de la velocidad de la luz”.

Las observaciones se realizaron con ALMA durante una campaña de colaboración del Event Horizon Telescope (EHT) para obtener imágenes de agujeros negro. En abril de 2017, el EHT conectó 8 radiotelescopios de todo le mundo, incluido ALMA; dio como resultado la primera imagen recientemente publicada de Sagitario A*.

Para calibrar los datos del EHT, el equipo en torno a Wielgus utilizó datos de ALMA registrados simultáneamente con las observaciones del EHT de Sagitario A*. Para su sorpresa, había más pistas sobre la naturaleza del agujero negro ocultas en las mediciones realizadas solo con ALMA.

Llamaradas

Casualmente, algunas de las observaciones se realizaron poco después de que se emitiera una ráfaga o llamarada de energía de rayos X desde el centro de nuestra galaxia. La detectó el Telescopio Espacial Chanda de la NASA.

Se cree que este tipo de llamaradas, observadas anteriormente con telescopios de rayos X e infrarrojos, están asociadas con los llamados “puntos calientes”; es decir, burbujas de gas caliente que orbitan muy rápido y cerca del agujero negro.

Según Wielgus, afiliado al Centro Astronómico Nicolaus Copernicus (Polonia) y a la Iniciativa de Agujeros Negros de la Universidad de Harvard de Estados Unidos (EEUU), “lo que es realmente nuevo e interesante es que, hasta ahora, tales llamaradas solo estaban claramente presentes en las observaciones de rayos X e infrarrojos de Sagitario A*”.

Aquí vemos por primera vez un indicio muy fuerte de que los puntos calientes en órbita también están presentes en las observaciones de radio“, agregó.

Jesse Vos, estudiante de doctorado de la Universidad de Radboud (Holanda) y participante en este estudio, también dio su punto de vista. “Tal vez estos puntos calientes detectados en longitudes de onda infrarrojas sean una manifestación del mismo fenómeno físico”.

Así, “a medida que los puntos calientes emisores de infrarrojos se enfrían, se vuelven visibles en longitudes de onda más largas, como las observadas por ALMA y el EHT”, dijo.

El futuro

Durante mucho tiempo se pensó que las llamaradas se originaban en interacciones magnéticas en el gas muy caliente que orbita muy cerca de Sagitario A*. Los nuevos hallazgos respaldan esta idea.

Ahora encontramos evidencias sólidas de un origen magnético de estas llamaradas. Nuestras observaciones nos dan una pista sobre la geometría del proceso. Los nuevos datos son extremadamente útiles para construir una interpretación teórica de estos eventos”. De esa forma lo señaló la coautora Monika Mościbrodzka de la Universidad de Radboud.

Según Iván Martí-Vidal, de la Universidad de Valencia (España) y coautor del estudio, en el futuro debería ser posible rastrear puntos calientes a través de frecuencias. Específicamente, utilizando observaciones coordinadas de múltiples longitudes de onda tanto con el instrumento GRAVITY, en el telescopio de largo alcance (VLT) de ESO, como con ALMA.

“El éxito de tal esfuerzo sería un verdadero hito para nuestra comprensión de la física de las erupciones en el centro galáctico”, precisó.

Más vistas