15 minutos. Blue Origin, la empresa espacial de Jeff Bezos, presentó un proyecto para la construcción en la órbita terrestre baja de una estación espacial de propiedad y operación privadas, similar a un parque empresarial.
Programada para funcionar en la segunda mitad de esta década, Orbital Reef (Arrecife Espacial) está concebida para abrir múltiples mercados. Además, brindará a cualquier persona la oportunidad de establecer su propia ubicación en el espacio.
Según un comunicado de Blue Origin, ofrecerá a los clientes de investigación, industriales, internacionales y comerciales los servicios de extremo a extremo competitivos que necesitan. Por ejemplo, transporte espacial y logística, habitación espacial, alojamiento de equipos y operaciones, incluida la tripulación a bordo.
Parque de uso mixto
Orbital Reef funcionará como un “parque empresarial de uso mixto” de Blue Origin. La infraestructura respaldará de manera eficiente las necesidades de propiedad de diversos inquilinos y visitantes. También proporcionará la infraestructura esencial necesaria para escalar la actividad económica y abrir nuevos mercados en el espacio.
El transporte espacial reutilizable y el diseño inteligente, acompañados de una automatización y logística avanzadas, minimizarán el costo y la complejidad tanto para los operadores espaciales tradicionales como para los recién llegados. En este sentido, la más amplia gama de usuarios podrá perseguir sus objetivos.
“La arquitectura de sistema abierto permite que cualquier cliente o nación se conecte y escale para satisfacer la demanda. Los atracaderos de módulos, los puertos de vehículos, los servicios públicos y las comodidades aumentan a medida que crece el mercado”, explicó Blue Origin.
Orbital Reef ofrecerá interfaces estándar en todos los niveles: casillero, rack y módulo. Agencias espaciales experimentadas, consorcios de alta tecnología, naciones soberanas sin programas espaciales, compañías de viajes y medios de comunicación, empresarios financiados e inventores patrocinados e inversores con visión de futuro. Todos tendrán su oportunidad en Orbital Reef.
Para llevar adelante el proyecto, Blue Origin proveerá sistemas de servicios públicos, módulos de núcleo de gran diámetro y sistema de lanzamiento New Glenn de carga pesada reutilizable.
Su socio Sierra Space construirá un módulo grande de entorno flexible integrado (LIFE). Asimismo, proporcionará el módulo de nodo y el avión espacial Dream Chaser para el transporte de tripulación y carga. La nave será capaz de aterrizar en pistas de todo el mundo.
Nave de una sola persona
Mientras, Boeing asumirá el desarrollo del módulo científico y las operaciones de la estación. De igual forma, la ingeniería de mantenimiento y la nave espacial de la tripulación Starliner.
Por su parte, Redwire Space se ocupará de la investigación, desarrollo y fabricación de microgravedad; operaciones de carga útil y estructuras desplegables.
Entretanto, Genesis Engineering Solutions desarrollará un nave espacial de una sola persona para operaciones de rutina y excursiones turísticas.
La Arizona State University liderará un consorcio global de universidades que brindan servicios de asesoramiento en investigación y divulgación pública.
“Durante más de 60 años, la NASA y otras agencias espaciales desarrollaron vuelos espaciales orbitales y de permanencia humana en el espacio, preparándonos para que los negocios comerciales despeguen en esta década”. Así lo dijo Brent Sherwood, vicepresidente senior de Programas de Desarrollo Avanzado de Blue Origin.
“Ampliaremos el acceso, reduciremos el costo y brindaremos todos los servicios y comodidades necesarios para normalizar los vuelos espaciales. Un ecosistema empresarial vibrante crecerá en la órbita terrestre baja, generando nuevos descubrimientos, nuevos productos, nuevos entretenimientos y conciencia global”, afirmó.