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Un 20 % de los sobrevivientes de la covid tienen síntomas depresivos

"Existe una psicosis posterior a la COVID-19: la gente que sobrevive queda con síntomas depresivos y eso es algo que preocupa a los especialistas", afirma un psiquiatra mexicano

"Sobrevivir a la COVID-19 es tremendamente traumático", señala el psiquiatra Alejandro Nenclares (EFE/Alejandro Nenclares)

15 minutos. Al menos dos de cada 10 personas que sobreviven a la COVID-19 tienen como secuelas síntomas depresivos, por lo que son necesarias estrategias para atender esta situación, alerta este sábado un experto mexicano.

"Sobrevivir a la COVID-19 es tremendamente traumático", señala en entrevista con Efe el psiquiatra mexicano Alejandro Nenclares.

Renata Sosa padeció el coronavirus SARS-CoV-2 en junio del año pasado. Aunque han pasado meses de ello, reconoce que todavía tiene secuelas de salud mental debido a la enfermedad.

"Me cuesta mucho salir, incluso a hacer mis compras. Salgo a caminar, pero trato de que nadie se me acerque. Es horrible porque tienes miedo de todo y piensas que con cualquier cosa te puedes volver a contagiar", explica.

Nenclares asegura que, aunque es pronto para detectar todas las secuelas mentales que deja la COVID-19, se pudo demostrar que el virus se mete al sistema nervioso central y eso merma la salud mental.

"Existe una psicosis posterior a la COVID-19: la gente que sobrevive queda con síntomas depresivos y eso es algo que preocupar a los especialistas", afirma.

Jaime Ramírez también padeció la COVID-19 en diciembre pasado, y aunque fue intubado, pudo sobrevivir. Afirma que lo más complicado hasta ahora fue rehabilitar la mente más que el cuerpo.

"Lo mental es lo que cuesta más trabajo, porque te das cuenta de la gravedad en la que estuviste y que pudiste morir", comenta.

Más depresión y ansiedad

Nenclares, quien también es investigador del Instituto Nacional de Psiquiatría de México, dice que la pandemia elevó hasta dos veces el riesgo de que las personas sufran depresión y ansiedad, debido principalmente al encierro y la falta de interacción social.

"Detectamos que las personas tienen hasta dos veces más riesgo de desarrollar depresión. También tienen hasta 1,7 veces más de desarrollar ansiedad, la pandemia nos afectó a todos", señala.

Roberto asegura que en este año de confinamiento, muchas veces no le dan ganas de levantarse ni hacer nada.

"Hay días en que me siento angustiado y deprimido. El aislamiento social me deprimió demasiado, anímicamente me siento sin fuerza", asegura.

En 2019, vivió el divorcio de su esposa con quien llevaba tres años casado y, de alguna manera estaba luchando por superar esa etapa cuando llegó la COVID-19 a México y, por ende, el confinamiento.

"Ha sido muy difícil, porque estoy solo. Tengo dos perros, además me quedé sin trabajo unos meses. Sentía que me volvía loco", afirmó.

Para Nenclares situaciones como esta se multiplicaron en cientos de pacientes, lo que llevó al aumento de problemas de salud mental.

"Además se incrementaron conductas como atracones de televisión, maratones enteros de series, para olvidarse un poco de la realidad, se están disparando las tasas de apuestas, casinos en línea, redes, compras de pánico", manifiesta.

Una encuesta realizada por la Universidad Iberoamericana reveló que, en los primeros meses de la pandemia de la COVID-19 en México, el 27 % de las personas mayores de 18 años presentó síntomas depresivos y 32 % manifestó síntomas severos de ansiedad.

Para Nenclares esto se debe a que el cerebro del ser humano no está diseñado para asimilar el encierro y todo lo que conlleva la pandemia llevó a que las enfermedades mentales se exacerben.

"Hay personas que perdieron sus negocios y vivían de eso, entonces el cerebro de esas personas dice qué voy a hacer. Otros padecen el contagio de familiares, no tienen dinero y el cerebro registra que hay amenazas por todos lados", explica.

El especialista destaca que el organismo presenta aumento en las cantidades de cortisol y eso conlleva un estrés constante, la gente duerme menos, padece insomnio y esto deriva en un riesgo de depresión.

Pedir ayuda

El especialista señala que una de las ventajas que tuvo la pandemia es que se visibilizaron las enfermedades mentales.

"Hoy la gente se dio cuenta que estas enfermedades existen", afirma.

Expresa que en los últimos meses, los especialistas vieron un alza en la demanda de consultas de psicología y psiquiatría.

"Algunas líneas de ayuda duplicaron y en algunos casos, triplicaron sus consultas", destaca.

El especialista señala que es necesario que los pacientes no subestimen sus problemas mentales y pide tratar de ver el lado bueno a la pandemia, como aprovechar para mejorar las relaciones familiares o aprender algo nuevo.

Del mismo modo, es necesario cuidar los hábitos, establecer horarios para las actividades porque "el cerebro necesita una estructura"

"Hay que dársela para ayudarle a sobrellevar lo que nos resta de la pandemia", concluye.

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