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Más del 60 % de la población mundial sufre una deriva autoritaria

En el caso de América Latina, la mitad de las democracias sufrieron una erosión, con Brasil como el caso más notable y uno de los países en el mundo donde mayor cantidad de atributos se deterioran

"La democracia no es una lucha geopolítica, es una lucha de la democracia contra ella misma", dijo Casas-Zamora (EFE/Alejandro R. Otero)

15 minutos. Más de 2 tercios de la población mundial vive en una deriva autoritaria, es decir, en democracias en retroceso o regímenes autocráticos, tendencia acentuada por la pandemia de coronavirus. Así lo refleja el informe anual difundido este lunes por el Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional).

El estado de la democracia en el mundo 2021 constata que el número de democracias liberales está disminuyendo. Además, el número de países en dirección autocrática es 3 veces mayor que el de los que van en la dirección contraria.

"El tipo más grave de erosión democrática es el proceso en el que un Gobierno electo subvierte de manera sostenida y deliberada los principios básicos de la democracia y el Estado de derecho por un periodo prolongado. Es la típica cosa que hemos visto en Hungría, Filipinas, Turquía o Sri Lanka". Así lo explicó Kevin Casas-Zamora, secretario general de IDEA.

Convertirse en pandemia

El exvicepresidente costarricense considera que ese fenómeno amenaza en convertirse en una "pandemia". Está afectando a países y democracias muy importantes, entre las que cita a Estados Unidos (EEUU), Brasil e India.

Casas-Zamora apunta 2 causas principales para el proceso: la destrucción de la polis democrática y la creciente pérdida de fe en la capacidad de la democracia para resolver problemas reales.

La primera obedece a fuerzas centrífugas como la polarización política creada por la desinformación, la desigualdad y la crisis de los partidos. La segunda obedece a la corrupción y la debilidad de grandes democracias por sus "errores" en la crisis financiera, la invasión de Irak y el paso de Donald Trump por la presidencia de EEUU.

El informe elaborado por esta organización con sede en Estocolmo apunta a que la pandemia ejerció presión sobre la democracia. En Europa, por ejemplo, países donde los principios democráticos ya estaban amenazados, como Hungría y Polonia, sirvió como excusa para que los Gobiernos la debilitasen aún más.

En el caso de América Latina, señala que la mitad de las democracias de la región sufrieron erosión democrática. Brasil es el caso más notable y uno de los países en el mundo donde mayor cantidad de atributos de la democracia se deterioran.

La pandemia reveló, no obstante, que la región es capaz de organizar elecciones fiables bajo presión, como el caso de México, Perú o Chile, dijo Casas-Zamora.

Pero también demostró que "en los últimos 40 años no se fue capaz de construir Estados capaces de entregar bienes y servicios de calidad como los necesarios para enfrentar una pandemia". América Latina es la región con más muertos por COVID-19 en proporción a su población.

Considerables avances

IDEA destaca el caso de Ecuador y República Dominicana, que vivieron "considerables avances" en la calidad de sus democracias. En Ecuador ha habido un proceso "innegable" de recuperación de la libertad de prensa y el funcionamiento y control de instituciones.

Y República Dominicana es uno de los pocos que impulsó un proceso de diálogo político multipartidario frente a la pandemia, explióa Casas-Zamora. También señaló la profundización del proceso de autoritarismo en países como Venezuela y Nicaragua.

A pesar de la deriva autoritaria en general, muchas democracias demostraron su resistencia y han introducido o ampliado innovaciones y adaptado sus prácticas e instituciones en tiempo récord pese a los retos de la pandemia, como la celebración de elecciones fiables.

El informe resalta también la notable fuerza del activisimo cívico en el mundo. Menciona expresamente países como Bielorrusia, Cuba, Birmania y Sudán, así como movimientos globales contra el racismo, la injusticia social y el cambio climático.

Contratos sociales

IDEA recomienda acciones políticas para la renovación democrática global como impulsar contratos sociales más equitativos y sostenibles, reformar las instituciones políticas y reforzar las defensas contra el retroceso democrático y el autoritarismo.

"La lucha por el futuro de la democracia no es una lucha geopolítica, es una lucha de la democracia contra ella misma, de la democracia por renovarse, por revitalizar el proyecto democrático y habilitarlo para resolver problema. Eso es lo fundamental", dijo Casas-Zamora.

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