15 minutos. El jugador de los Boston Celtics de la NBA Jaylen Brown y el jugador de Los Ángeles Rams de la NFL Aaron Donald rompieron sus colaboraciones de negocios con el rapero Kanye West. Su popularidad ha sufrido un profundo bajón a raíz de sus recientes declaraciones de carácter antisemita y racista.
“Reconozco que hay momentos en los que mi voz y mi posición no puede coexistir en espacios que no representan mis valores. Y, por esta razón, termino mi asociación con ‘Donda Sports”. Así lo escribió Brown en un comunicado publicado en su cuenta de Twitter.
El jugador de los Boston Celtics informó que las últimas 24 horas le sirvieron para reflexionar sobre su decisión. El lunes aseguró que seguiría vinculado a la empresa de márketing de Kanye West y no rompería esas colaboraciones.
— Jaylen Brown (@FCHWPO) October 25, 2022
También Donald, estrella de los Rams, vigentes campeones de la NFL, publicó en Twitter un comunicado en el que dijo que las afirmaciones de West son exactamente “lo opuesto” a la manera en la que su familia quiere vivir su vida y criar a sus hijos.
Los mensajes
West escribió a principios de octubre una serie de mensajes antisemitas en Twitter e Instagram. Previamente, acudió a un desfile en París luciendo el lema “White Lives Matter”, utilizado a menudo por supremacistas blancos en respuesta al movimiento contra el racismo “Black Lives Matter”.
La presión sobre los socios del rapero -que oficialmente se llama Ye- para tomar alguna medida de represalia por su comportamiento creció esta semana. Un grupo de odio desplegó una pancarta en una autopista de Los Angeles en la que se leía “Kanye tiene razón sobre los judíos”.
Ye también enfrenta una demanda por difamación de la familia de George Floyd, el afroamericano asesinado por un policía en Mineápolis en 2020. Le reclama 250 millones de dólares por decir en un podcast que la causa de su muerte fue el consumo de fentanilo y no la violencia policial.