15 minutos. La estadounidense Lorna Goldstrand Klefsaas, preocupada por los efectos que el abuso de Internet tiene entre los menores, prometió a su hijo cuando alcanzó los 12 años que le recompensaría con 1.800 dólares cuando cumpliera 18 años si permanecía durante ese tiempo alejado de las redes sociales.
Y su hijo Sivert Klefsaas aceptó el reto y cumplió el compromiso. “Pensé que era increíble”, dijo a la cadena CNN después de que el pasado 19 de febrero reclamara a su madre el premio prometido.
Goldstrand se inspiró en un desafío que escuchó en la radio llamado “16 por 16”, donde una madre le dio a su hija 1.600 dólares cuando cumplió 16 años si se mantenía alejada de las redes sociales. Pero ella decidió subir la apuesta a 2 años más y añadir otros 200 dólares para que el joven no usara las redes sociales hasta sus 18 años.
Su hijo explicó que no le resultó demasiado difícil vivir así. Tampoco pensó mucho en eso durante los 6 años que duró el reto de su madre. De hecho, la única aplicación que tenía antes de la apuesta era Snapchat, que eliminó un día después de probarla.
“No puedo decir que hubo algún momento en el que pensé que estaba a punto de romper” la promesa, dijo a la CNN. “A medida que avanzaba (el reto), ya era más una cuestión de orgullo”, agregó.
Además, contaba con sus amigos para mantenerse al día sobre las últimas tendencias o las informaciones que primaban en las diferentes redes.
¿Qué se comprará?
Su madre dijo que nunca tuvo la necesidad de comprobar si su hijo se había descargado alguna aplicación de forma furtiva. “Es tan competitivo“, que para él fue más importante demostrar que podía cumplir el reto y lograr tener tiempo extra para concentrarse en sus estudios y en la práctica del deporte.
Ahora, con sus 1.800 dólares, Sivert le dijo a CNN que no ha pensado aún qué se comprará. Cuando tenía 12 años bromeaba con poder adquirir una casa. Sin embargo, probablemente será algún accesorio para su dormitorio en la Universidad de Northwestern St. Paul en Minesota, a la que asistirá el próximo otoño.
Ya decidió realizar su primera incursión en las populares redes sociales: se creó un perfil en Instagram.
Sivert es el menor de 4 hijos. Sus 3 hermanas mayores usaron las redes sociales mientras crecían. La madre explicó que hubo ocasiones en las que sintió que sus hijas “se enfrascaban demasiado” en esas aplicaciones.
Goldstrand sintió que las redes “estaban afectando su estado de ánimo, sus amistades” y, tras la experiencia, decidió probar con el más pequeño esta nueva experiencia.