15 minutos. La controversia persigue a Kate Middleton, incluso cuando ella no hace nada para incitarla. Este miércoles se reveló que existe una investigación en curso ante las sospechas de que un empleado de la clínica londinense donde fue operada la princesa habría intentado acceder a su historial médico sin autorización.
El miércoles parecía ser, al menos en teoría, un día de descanso para la polémica en torno a Kate, luego de que el Palacio de Kensington confirmara que la mujer grabada el pasado sábado en la tienda Windsor Farm Shop sí es ella.
Sin embargo, The Mirror informó que “al menos un miembro del personal de la clínica habría sido descubierto cuando intentaba” acceder al historial médico de Kate.
El Palacio de Kensington dejó en claro desde el principio que Kate Middleton quería que “su información médica personal se mantuviera en un ámbito privado”.
Sin lugar para los intrusos
El organismo británico de vigilancia y protección de datos, la Information Commissioner’s Office, dijo que había “recibido una información de violación” y que estaba “en el proceso de evaluar la información proporcionada”.
“Contamos con sistemas para vigilar la gestión de la información de los pacientes y, en caso de incumplimiento, se tomarán todas las medidas de investigación, regulatorias y disciplinarias”, declaró en un comunicado el director de London Clinic, Al Russell. “No hay lugar en nuestro hospital para aquellos que atentan de forma intencionada contra la confianza del menor de nuestros pacientes y colegas”, añadió.
Por su parte, la subsecretaria de Salud, Maria Caulfield, en declaraciones a la radio LBC, informó que “tengo entendido que se ha invitado a la policía a investigar el asunto”.
La Policía de Londres, contactada por la AFP, afirmó no haber sido requerida para intervenir en el caso “por el momento”.
El Palacio de Kensington dijo que “este tema es un asunto de la London Clinic”.