15 minutos. El ministro español de Cultura y Deporte Miquel Iceta consideró este miércoles un “error terrorífico” la decisión de la Asamblea Nacional de Nicaragua de disolver la Academia Nicaragüense de la Lengua (ANL) y espera que se corrija “cuanto antes”.
Antes de participar en un foro cultural en la localidad asturiana de Navia (norte), el ministro se refirió a la decisión por parte de la Asamblea Nacional (Parlamento) de Nicaragua, controlada por los sandinistas, de cancelar la personalidad jurídica a la Academia Nicaragüense de la Lengua. La medida la ordenó el Gobierno del presidente Daniel Ortega.
“Es una decisión que rechazo profundamente. Me parece un profundo error y me gustaría que se corrigiese cuanto antes”. Así lo afirmó Iceta respecto al cierre de la institución, creada en 1928.
Iceta señaló que quizá este “error terrorífico” puede servir para hacer ver que la Real Academia Española de la Lengua (RAE) trabaja con todas las academias de la lengua hispanoamericanas. Por lo tanto, “en la definición del español participan en pie de igualdad todos los países hermanos que comparten el castellano como lengua“.
Sin debate
Eso no pasa en otras lenguas internacionales como el inglés o el francés, remarcó Iceta. Además, consideró “importantísimo” que todos los países dediquen fondos y apoyen a sus academias de la lengua para que puedan trabajar conjuntamente.
La disolución de la ANL fue aprobada con carácter urgente por los 75 diputados sandinistas y sus aliados, en una sesión en la que no hubo debate.
El Legislativo argumentó que esta institución no se registró como “agente extranjero”, tal como lo manda una ley aprobada en octubre de 2020 y que aplica a personas naturales o jurídicas nicaragüenses que reciban dinero del exterior, salvo algunas excepciones.
Entre los académicos nicaragüenses miembros de la Academia se encuentran el exvicepresidente y escritor Sergio Ramírez, exiliado en España desde el año pasado; y la poetisa y escritora Gioconda Belli, también exiliada.
Asimismo, figura Carlos Tünnermann, exembajador de Nicaragua en Estados Unidos (EEUU) y ministro de Educación durante el primer periodo del Gobierno sandinista (1979-1990).