15 minutos. “Últimamente, el Nobel lo puede ganar el señor de la carnicería de la esquina”, advirtió este martes el escritor cubano Leonardo Padura antes de participar en la reunión del jurado del Premio Princesa de Asturias de las Letras 2022. Este último galardón lo recibió hace 7 años y lo avala por “la seriedad y responsabilidad” del trabajo del tribunal que lo otorga.
Padura, el último autor en lengua española en obtener el premio, señaló que el ganador “puede estar convencido de que ha sido examinado como si le hubieran hecho un escáner, y los que no ganan también”. Esto, dado el rigor de los miembros de un jurado para elegir un nombre de una lista “donde probablemente todos merezcan ganar”.
El autor de El hombre que amaba a los perros incidió en la dificultad de elegir entre las 41 candidaturas de 19 nacionalidades que optan este año. Tienen que discernir sobre un territorio “tan improbable para medir calidad como es el arte. ¿Quién es mejor, Goya o Picasso?”.
Además, admitió que cuestiones como el idioma en el que escribe el autor premiado sí puede ser un factor que el jurado tenga en cuenta en las últimas votaciones. “Ojalá fuera un autor en lengua española“, apuntó. Sin embargo, rechazó que ese criterio deba aplicarse también a la hora de distinguir a un escritor o una escritora.
Después de que 3 de los últimos 4 premios Princesa de las Letras recayeran en mujeres, Padura aseguró que no le gusta “nada” que se establezca una separación entre sexos en un ámbito como el de las artes. A su juicio, “la igualdad no tiene que ver con los premios sino con las sociedades”.
“Lo importante es que una mujer y un hombre que realizan la misma labor devenguen un salario semejante más que los lenguajes inclusivos para acabar diciendo ‘todes’ que es una barbaridad lingüística. El problema es social y requiere soluciones económicas desde la política“, apuntó.
Ya concedidos
Según otro jurado, el director de la Academia Mexicana de la Lengua Gonzalo Celorio, entre las candidaturas presentadas “hay mucha tela de donde cortar” para el jurado de un premio. Su carácter es universal y no está predeterminado para una lengua en particular. “Le da una apertura que lo distingue de otros“.
Para la catedrática de Literatura Española de la Universidad de Barcelona Rosa Navarro, el jurado deberá hacer “encaje de bolillos”. En especial, para conceder un premio al que optan varias candidaturas ya presentadas con anterioridad.
El premio Princesa de Asturias de las Letras será el quinto de los 8 galardones convocados anualmente por la Fundación Princesa de Asturias en fallarse. El año pasado recayó en el escritor y guionista francés Emmanuel Carrère.
En ediciones anteriores distinguió a Adam Zagajewski, John Banville, Arthur Miller, Antonio Muñoz Molina, Leonard Cohen y Paul Auster. Asimismo, a Claudio Magris, Augusto Monterroso, Günter Grass, Philip Roth, Carlos Fuentes, Camilo José Cela, Mario Vargas Llosa y Juan Rulfo, entre otros.
En esta XLII edición se concedieron ya el premio de las Artes a la cantaora Carmen Linares y a la bailaora y coreógrafa María Pagés, ambas españolas. También se entregó el de Comunicación y Humanidades al periodista polaco Adam Michnik, y el de Ciencias Sociales al arqueólogo mexicano Eduardo Matos Moctezuma. El de los Deportes se otorgó a la Fundación y el Equipo Olímpico de Refugiados del COI.
Cada galardón está dotado con la reproducción de una escultura diseñada por Joan Miró, símbolo representativo del galardón. Asimismo, de un diploma acreditativo, una insignia y 50.300 dólares.