15 minutos. Efráin Mogollón presentó su colección Rara Avis en el Honduras Fashion Week, donde tuvo como respuesta los buenos comentarios de la crítica local, gracias a piezas en las que muestra sus orígenes.
Este venezolano que va con sin prisas por el camino de la moda llegó a ella a través del diseño industrial, su profesión original. En él existía la inquietud por crear una marca donde la calidad fuese la base.
- Google rinde homenaje a pionero del arte abstracto colombiano
- Louis Vuitton imprime un aire salvaje a su monograma
Para ello se perfeccionó en el patronaje y la confección, bases de una prenda de vestir, y en 2009 nació byefrainmogollon. Así comenzó la creación de sus modelos y su búsqueda constante de materiales acordes y nobles.

La primera colección se tituló StTropez SS2010, inspirado en el savoir faire de toda una época que hizo famosa a la Riviera Francesa, pero donde no excluyó ese espíritu latino presente siempre en sus siguientes propuestas.
El mar como referencia
Las costas y el mar han sido elementos presente en las historias que cuenta en las pasarelas, quizás, por eso, entre colección y colección no se nota un salto brusco, más bien hay una secuencia, una idea que se va hilvanando, desarrollando y fundamentando en un sentimiento local con una visión universal.
Los volúmenes, traducidos en grandes mangas, faldas amplias y drapeados son el sello de su trabajo. Los hombros disfrutan de la libertad y la sensualidad tan propia de la mujer latina, que además se muestran en los escotes.
Interés por lo estilizado
Los vestidos de Rara Avis están a la orden de la seducción, pero también se observa un interés por lo estilizado. Una colección, explica Mogollón, donde el lujo que demuestra está vinculado con el origen, la necesidad de volver al valor que se encuentra en el gen o en el ADN de nuestra identidad; en la búsqueda del quién somos.
Efraín Mogollón deja ver su interés por los orígenes de la vestimenta femenina local. Allí están los flecos, rememorando los mantones de Manila que no faltaban en el ajuar de ninguna dama acomodada del Nuevo Continente pues eran cómplices de su coquetería.

Una mirada hacia el pasado que no se sustenta en la nostalgia, sino que busca en los orígenes para sus propuestas. La esencia para Mogollón está en el ensamblaje del patrón y en las líneas del corte.
Lo monocromático continúa dominando su paleta de colores que enriquece con los textiles metalizados. Pero los estampados en blanco y negro con motivos tropicales están presentes en esta propuesta.
Efraín Mogollón, quien tiene su taller en Maracay, estado Aragua en Venezuela, ha hecho varias incursiones internacionales. Ha participado en pasarelas de Costa Rica, en trunk shows en París junto a otros compatriotas y ahora en Honduras.