Últimas 15minutos

Descifran manuscritos del Mar Muerto con ADN de animales

Un grupo de investigadores usó 'huellas dactilares' de la molécula de la vida recogidas de pieles

Una gran cantidad de estos manuscritos se encontraron en cuevas (CC BY-SA 3.0)

15 minutos. La colección de más de 25.000 fragmentos de manuscritos, conocidos como los Manuscritos del Mar Muerto, incluye las copias más antiguas de la Biblia hebrea.

Pero unirlos todos para comprender su significado sigue siendo un rompecabezas difícil, dado que la mayoría de las piezas no se recogieron de manera ordenada.

Ahora, investigadores informan que usaron una pista intrigante para ayudar en este esfuerzo; "huellas dactilares" de ADN recogidas de las pieles de los animales en las que se escribieron los textos.

Los Manuscritos del Mar Muerto

"Los Rollos del Mar Muerto de 2.000 años de antigüedad son uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes jamás realizados", resalta Oded Rechavi, de la Universidad de Tel Aviv, en Israel.

"Sin embargo, plantea dos desafíos principales: primero, la mayoría de ellos no se encontraron intactos, sino que se desintegraron en miles de fragmentos. Estos tuvieron que clasificarse y reconstruirse, sin conocimiento previo de cuántas piezas se perdieron para siempre o cómo debería leerse el texto original", explica.

"Dependiendo de la clasificación de cada fragmento, la interpretación de cualquier texto dado podría cambiar drásticamente".

El segundo desafío es que la mayoría de los pergaminos se adquirieron no directamente de 11 cuevas de Qumran cerca del Mar Muerto, sino a través de traficantes de antigüedades. Como resultado, no está claro de dónde provienen muchos fragmentos, haciendo mucho más difícil reunirlos y en su contexto histórico adecuado.

Desde su descubrimiento, principalmente a fines de la década de 1940 y 1950, los académicos trataron de armarlos como un rompecabezas, basándose principalmente en las propiedades visibles de los fragmentos para conocer su relación con otros fragmentos.

En el nuevo estudio, Rechavi y sus colegas, incluidos Noam Mizrahi, de la Universidad de Tel Aviv, y Mattias Jakobsson, de la Universidad de Uppsala, en Suecia, decidieron buscar pistas más profundas.

De cada pieza, extrajeron el ADN antiguo de los animales que se usaron para hacer los pergaminos. Luego, utilizando un análisis forense, trabajaron para establecer la relación entre las piezas basándose en esa evidencia de ADN.

Pergaminos hechos con ovejas y vacas

Las secuencias de ADN revelaron que los pergaminos estaban hechos principalmente de ovejas, lo que no se conocía. Luego, los investigadores razonaron que las piezas hechas de la piel de la misma oveja deben estar relacionadas, y que los rollos de ovejas estrechamente relacionadas tenían más probabilidades de encajar entre sí que los de ovejas más diferentes u otras especies.

Los investigadores se toparon con un caso interesante, donde dos piezas que se creía que estaban juntas, estaban hechas de diferentes animales: ovejas y vacas. El ejemplo más notable provino de pergaminos del libro bíblico y profético de Jeremías, que son de los pergaminos más antiguos conocidos.

"El análisis del texto encontrado sugiere que no solo pertenecen a diferentes pergaminos, sino también a diferentes versiones del libro profético" explica Mizrahi. "El que los rollos más divergentes textualmente también estén hechos de una especie animal diferente es indicativo de que se originan en una procedencia diferente".

Lo más probable es que los fragmentos de vaca se escribieron en otros lugares porque no era posible criar vacas en el desierto de Judea.

Diversas copias

El descubrimiento también tiene implicaciones más grandes. Los investigadores escriben que el hecho de que diferentes versiones del libro circularan en paralelo sugiere que "la santidad del libro bíblico no se extendió a su redacción precisa". Eso contrasta con los textos mutuamente excluyentes que fueron adoptados más tarde por el judaísmo y el cristianismo, señalan.

"Esto nos enseña sobre la forma en que se leyó este texto profético en ese momento y también tiene pistas sobre el proceso de evolución del texto", añade Rechavi.

Otros puntos destacados incluyen la comprensión de la relación entre las diferentes copias de una obra litúrgica no bíblica conocida como las Canciones del Sacrificio del Sábado, que se encuentran tanto en Qumran como en Masada.

El análisis muestra que las diversas copias encontradas en diferentes cuevas de Qumran están estrechamente relacionadas genéticamente, pero la copia de Masada es distinta. El hallazgo sugiere que la obra tuvo una mayor vigencia en el período.

"Lo que aprendemos de los pergaminos es probablemente relevante también para lo que ocurrió en el país en ese momento" asegura Mizrahi.

Las pruebas también confirmaron que algunos otros fragmentos de origen incierto probablemente vinieron de otros lugares y no de las cuevas de Qumran. En un caso, las pruebas de ADN sugieren que un fragmento provenía de un lugar adicional que aún espera ser identificado.

Aunque la evidencia de ADN se suma a la comprensión, solo puede "revelar parte de la imagen y no resolver todos los misterios", dice Rechavi. Los investigadores tuvieron que extraer ADN de pequeñas cantidades de materiales, a lo que se refieren como "polvo" de pergaminos en ciertos casos, y decir que también hay muchos pergaminos que aun no se analizaron y otros que no pueden serlo por miedo a destruirlos.

Sin embargo, los investigadores esperan que se analicen más muestras y se agreguen a la base de datos para trabajar hacia un "genoma" más completo de los Manuscritos del Mar Muerto. Ahora piensan que pueden aplicar los mismos métodos a cualquier artefacto antiguo que contenga suficiente ADN intacto o tal vez otras moléculas biológicas.

Ver más