Confirman muerte de Octavio Dotel y de Rubby Pérez tras derrumbe de discoteca

El desplome del techo del local Jet Set ha dejado 58 muertos hasta el momento, incluyendo varias figuras públicas

Continúan las labores de rescate (Redes sociales)

15 minutos. Al menos 58 personas, entre ellas el exlanzador de Grandes Ligas Octavio Dotel y el merenguero Rubby Pérez, murieron en la madrugada de este martes luego de que se desplomara el techo de la discoteca Jet Set de Santo Domingo, República Dominicana.

Más de 160 personas resultaron heridas en el icónico club, entre ellos políticos, deportistas y otros que asistían a un concierto de merengue, informaron las autoridades.

Los equipos de rescate buscaban a posibles sobrevivientes entre los escombros del centro nocturno de un solo piso Jet Set, en Santo Domingo, afirmó Juan Manuel Méndez, director del Centro de Operaciones de Emergencia.

“Presumimos que muchos de ellos todavía están con vida y por eso las autoridades aquí presentes no vamos a desmayar hasta que no quede una sola persona debajo de esos escombros”, manifestó.

Casi 12 horas después de que el techo de la discoteca se desplomó sobre los asistentes, los equipos de rescate seguían sacando sobrevivientes de los escombros. En el lugar, los bomberos retiraban bloques de concreto roto y aserraban tablones de madera para usarlos como palancas para levantar escombros pesados mientras el ruido de los taladros que perforaban el concreto llenaba el aire.

El número confirmado de muertos llegó a 58, dijo Méndez a primera hora de la tarde. Anteriormente, las autoridades habían dicho que había al menos 160 personas heridas.

Confirman muerte de Octavio Dotel y de Rubby Pérez

Se reportó que Octavio Dotel, de 51 años, estuvo atrapado bajo los escombros durante aproximadamente 11 horas antes de ser localizado por los rescatistas. Más tarde fue declarado muerto en el Hospital de las Fuerzas Armadas.

El derecho dominicano lanzó 15 temporadas en las Grandes Ligas con 13 equipos.

Nelsy Cruz, gobernadora de la provincia noroccidental de Montecristi y hermana de Nelson Cruz, siete veces estrella del béisbol de las Grandes Ligas, fue una de las víctimas. Llamó al presidente Luis Abinader a las 12:49 de la madrugada diciendo que estaba atrapada y que el tejado se había derrumbado, según declaró a la prensa la primera dama, Raquel Abraje. Los funcionarios dijeron que Cruz murió más tarde en el hospital.

“Es una tragedia demasiado grande”, comentó Abraje con voz entrecortada.

Entre las víctimas fatales también están la gobernadora de Montecristi, Nelsy Cruz (hermana del otrora grandeliga Nelson Cruz), el legislador Bray Vargas, y el cantante de merengue Rubby Pérez, quien se encontraba en plena actuación cuando el techo se desplomó, de acuerdo con las autoridades.

La hija de Pérez dijo que su papá fue encontrado entre los escombros gracias a “que se puso a cantar para que lo encontraran”.

En principio, las informaciones sobre el estado de salud del cantante eran contradictorias. Algunas personas cercanas a él decían que permanecía bajo los escombros, mientras que otros decían que se encontraba herido y hospitalizado en condición estable. Sin embargo, su muerte fue confirmada en la tarde de este martes.

Al parecer, el merenguero de 69 años fue sacado sin vida de los escombros, según confirmó pasadas las 5:00 de la tarde al Listín Diario el mánager Enriquito Paulino, su representante en Estados Unidos.

Abinader se presentó en el lugar de los hechos

La causa del derrumbe no estaba clara hasta el momento.

Jet Set emitió un comunicado diciendo que estaba cooperando con las autoridades. “La pérdida de vidas humanas nos deja en un estado de profundo dolor y consternación”, decía.

El presidente Abinader escribió en la red social X que todas las agencias de rescate están “trabajando incansablemente” para ayudar a los afectados.

“Lamentamos profundamente la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set. Hemos seguido el caso minuto a minuto desde que ocurrió”, afirmó.

Abinader llegó al lugar y abrazó a quienes buscaban a amigos y familiares, algunos con lágrimas corriendo por sus rostros.

En el exterior de un hospital al que fueron trasladados los heridos, una funcionaria leía en voz alta los nombres de los sobrevivientes mientras una multitud se agolpaba a su alrededor y gritaba los nombres de sus seres queridos.

Mientras tanto, decenas de personas se reunieron en el Instituto Nacional de Patología Forense, que proyectaba imágenes de las víctimas para que sus seres queridos pudieran identificarlas.

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