15 minutos. Mil camisetas con la frase “¿Dónde está Peng Shuai?” fueron repartidas por activistas en los aledaños de Melbourne Park horas antes del comienzo de la final femenina del Abierto de Australia, que contó con la victoria de la local Ashleigh Barty (1) sobre la estadounidense Danielle Collins.
El movimiento, liderado por Drew Pavlou y Max Mok, introdujo estas camisetas hace una semana en Melbourne Park con la intención de poner el foco mediático de nuevo en la presunta seguridad de la tenista china tras acusar a un alto cargo político de su país de abuso sexual.
Miembros de la seguridad del torneo retiraron entonces esas camisetas a favor de Peng a algunos aficionados. Además, confiscaron una pancarta con un mensaje similar.
“La Federación Australiana de Tenis nunca nos comentó nada. Simplemente, publicaron comunicados a través de los medios”, explicó Mok en alusión a la decisión de Tennis Australia de prohibir estas prendas.
Sin embargo, el mensaje del colectivo irrumpió de nuevo a orillas del río Yarra después de que 20 activistas se distribuyeran a lo largo de las entradas principales para repartir tanto las camisetas como unos lazos que contaban con la palabra “desaparecida” seriagrafiada.
Denuncia de abuso
“Estoy simplemente feliz de ver que hay gente que se preocupa por Peng Shuai”, comentó Pavlou, el otro miembro fundador del movimiento.
La plataforma activista recaudó 21 mil dólares australianos que utilizaron en imprimir las camisetas con el logo en defensa de Peng. También pensaron en utilizar 5 mil dólares para contratar un avión que sobrevolara el recinto antes del partido con una pancarta que contara con el mismo mensaje.
La tenista Peng ha tenido escasa presencia en redes sociales chinas desde que anunciara en noviembre que sufrió abuso sexual por parte del exvicepresidente Zhang Gaoli en en la plataforma Weibo. El mensaje fue inmediatamente eliminado por el estricto sistema de censura del país.
Final
La local Ashleigh Barty (1) afirmó durante la entrega de trofeos que es un sueño hecho realidad y que está muy orgullosa de ser australiana, después de imponerse a la estadounidense Danielle Collins (27) en la final del Abierto de Australia.
La número uno mundial, que alcanzó la gloria por primera vez en su país natal, recibió el trofeo Daphne Akhurst de las manos de la leyenda australiana Evonne Goolagong, quien comparte sangre aborigen con la flamante campeona.
“Como australiana, lo más importante es poder compartir esto con la gente. Es uno de los públicos más divertidos y me hicieron jugar mi mejor tenis contra una campeona como Danielle. Es un sueño hecho realidad y estoy muy orgullosa de ser australiana”, dijo tras convertirse en la primera campeona local tras 44 años de sequía.
“Estos últimos años han sido muy duros para todos. Este torneo es una de las experiencias más grandes que he tenido. Estoy muy agradecida de tener mucho amor en mi esquina”, comentó en alusión a su equipo que contó con sus padres, su hermana y su esposo.
Por su parte, Collins destacó “la variedad en el juego” de Barty que espera poder tener algún día.“Ella es increíble, la variedad en su juego también. Me gustaría poder implementarlo algún día. Estas 2 semanas aquí han sido increíbles y estoy viviendo el sueño”, comentó tras caer en su primera final de Grand Slam.