15 minutos. Un 70 % de los japoneses expresó su respaldo a una reforma de la ley de sucesión para que una mujer pueda acceder al Trono del Crisantemo y poder así convertirse en emperatriz. En cambio, el 21,9 % prefiere mantener la ley como está y vetar así a las mujeres de la línea sucesoria.
El estudio, elaborado por la agencia de noticias Kyodo, revela además que el 81,9 % de los encuestados apoya que hubiera una emperatriz en el país, mientras que el 13,5 % rechaza en cambio que una mujer acceda al trono y defiende así la Ley de la Casa Imperial de 1947.
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Estos datos contrastan con la postura del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD), opuesto incluso a reformar la ley que obliga a cualquier mujer perteneciente a la Casa Real a renunciar a su estatus si se casa con una persona ajena a la realeza nipona.
El pasado 22 de octubre, se proclamó el ascenso al Trono del Crisantemo del nuevo emperador, Naruhito, de 59 años, que tiene solo una hija, Aiko, de 17 años, por lo que en la línea de sucesión están el príncipe heredero, Fumihito, de 53 años, hermano menor de Naruhito; el príncipe Hisahito, de 13, hijo de Fumihito, y el príncipe Masahito de Hitachi, de 83, tío del emperador.