¡Revelador! La contaminación por uso de químicos y combustibles causa 10 veces más muertes de lo reconocido

La polución por partículas finas provoca entre 3 y 4 millones de fallecimientos prematuros al año en todo el mundo

Las emisiones de productos cotidianos son cada vez más importantes en la formación de contaminantes (DPA/EP/Benjamín A. Nault)

15 minutos. Cientos de miles de muertes tempranas de personas de todo el mundo cada año se deben a la exposición a la contaminación atmosférica causada por el uso diario de productos químicos y combustibles, incluyendo pinturas, pesticidas, carbón vegetal y gases de los tubos de escape de los vehículos, según un nuevo estudio dirigido por la Universidad de Colorado Boulder, en Estados Unidos.

El nuevo trabajo, fue dirigido por el antiguo investigador postdoctoral del CIRES Benjamin Nault y el becario del CIRES José-Luis Jiménez. Concluyeron que la contaminación atmosférica causada por el “aerosol orgánico secundario antropogénico” provoca entre 340.000 y 900.000 muertes prematuras. Se trata de pequeñas partículas en la atmósfera que se forman a partir de sustancias químicas emitidas por las actividades humanas.

Muertes por contaminación

Y “eso es más de 10 veces más muertes que las estimadas anteriormente”, resalta Nault, que ahora es científico de Aerodyne Research, Inc. Su trabajo se basa en los descubrimientos de la Universidad de California en Boulder, la NOAA, la NASA y otros. Según estos las emisiones de productos cotidianos son cada vez más importantes en la formación de contaminantes en el aire urbano.

“La idea más antigua era que para reducir la mortalidad prematura había que centrarse en las centrales eléctricas de carbón o en el sector del transporte -explica Nault-. Y sí, son importantes, pero estamos demostrando que si no se actúa sobre los productos de limpieza y pintura y otros productos químicos de uso cotidiano, no se está actuando sobre una fuente importante“.

Los investigadores atmosféricos saben que las partículas de la atmósfera lo suficientemente pequeñas como para ser inhaladas pueden dañar los pulmones y aumentar la mortalidad. Los estudios estimaron que la contaminación por partículas finas, a menudo denominadas PM2,5, provoca entre 3 y 4 millones de muertes prematuras al año en todo el mundo. Creen que incluso la cifra puede ser superior.

Fuentes directas de partículas

Por ello, muchos países tienen leyes que limitan la cantidad de esas partículas que llegan a la atmósfera. Por ejemplo, se regula el hollín de las centrales eléctricas y los gases de escape de los motores diesel, que son fuentes directas de partículas. Y la normativa también se centra en las emisiones de combustibles fósiles de óxidos de azufre y nitrógeno. Estos pueden reaccionar en la atmósfera para formar partículas finas, una fuente indirecta, “inorgánica secundaria”, de partículas.

El nuevo trabajo sugiere que una tercera categoría amplia de productos químicos -contaminantes orgánicos secundarios antropogénicos- es una importante fuente indirecta de partículas finas mortales.

Para determinar el impacto en la mortalidad de las distintas fuentes de partículas finas, el equipo analizó los datos de 11 estudios exhaustivos sobre la calidad del aire llevados a cabo en ciudades de todo el mundo en las 2 últimas décadas. Utilizaron bases de datos detalladas de las emisiones químicas de ciudades como Pekín, Londres y Nueva York. Luego pasaron esas cifras por sofisticados modelos de calidad del aire que también incorporan datos de satélite.

Descubrieron que la producción de aerosol orgánico secundario en esas 11 ciudades estaba correlacionada con compuestos orgánicos específicos emitidos por las actividades de las personas. Las sustancias químicas en cuestión -llamadas aromáticas y compuestos orgánicos intermedios y semivolátiles- se emiten desde los tubos de escape y los combustibles para cocinar, como la madera y el carbón vegetal. Asimismo, y cada vez más, desde los disolventes industriales, las pinturas domésticas, los productos de limpieza y otras sustancias químicas.

Contaminación por partículas

En trabajos anteriores en Los Ángeles, el CIRES, la NOAA y otros científicos informaron que esos productos volátiles contribuyen tanto como los vehículos a la contaminación por partículas. “Lo nuevo aquí -destaca el coautor Brian McDonald, científico de la NOAA- es que estamos demostrando que esto es un problema en ciudades de 3 continentes, América del Norte, Europa y Asia oriental”.

La normativa sobre calidad del aire tendió a centrarse en las sustancias químicas volátiles que producen ozono, otro contaminante peligroso, dijo Jiménez, que también es profesor de química en la Universidad de California en Boulder. Pero cada vez está más claro que las sustancias químicas que contribuyen poco a la formación de ozono pueden contribuir seriamente a la formación de partículas.

Como se ha pensado que este efecto es pequeño, no se ha tratado de controlar -reconoce Jiménez-. Cuando se considera la química atmosférica y se introduce en un modelo, se descubre que esta fuente concreta está matando a mucha gente”.

Suficientes mediciones

Nault y Jiménez esperan ampliar su trabajo para incluir más zonas urbanas del mundo, donde aún no se realizaron suficientes mediciones para confirmar que los productos químicos volátiles contribuyen sustancialmente a las partículas finas. Pero la tendencia se mantiene hasta ahora en todos los lugares donde hay suficientes mediciones.

“Si nos preocupamos por el impacto de la contaminación atmosférica en la salud y la mortalidad, tenemos que tomarnos este problema en serio”, concluye Jiménez.

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