15 minutos. El ministro de Exteriores de México, Marcelo Ebrard, planteó este sábado la posibilidad de que su país reciba una mesa de negociación entre el Gobierno de Venezuela y la oposición del país caribeño.
“No puedo confirmar ninguno de esos datos, porque puedo poner en peligro procesos que son muy complejos”, afirmó Ebrard al ser interrogado en rueda de prensa por si México podría acoger las negociaciones.
“Lo que sí puedo decirte es que la posición de México desde el encuentro aquel en Montevideo, ya hace mucho tiempo, hablo del 2019, fue: hay que hacer una negociación entre ambas partes y tratar de buscar acuerdos. Esa ha sido la postura de México todo el tiempo”, reiteró.
“Todo lo que podamos hacer (México) para contribuir a que se dé un diálogo en Venezuela y se encuentren acuerdos entre los venezolanos lo haremos”, añadió.
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Ebrard recordó que “no sería la primera vez que México es sede, México ha sido sede de muy diversas conversaciones”.
En ese sentido, destacó que hay contactos con Noruega. “Estamos cerca de Noruega, tenemos muchas afinidades”, sostuvo.
Añadió que “estamos en pro de ese tipo de acuerdos, solución pacífica, pero no podría, no tengo autorización ahorita para compartirles detalles sobre eso”.
A la pregunta concreta de si “hay algún planteamiento de que México sea sede”, Ebrard contestó “bueno, siempre ha estado considerado. Pero no tengo confirmación todavía”.
La propuesta de Guaidó
El líder opositor venezolano Juan Guaidó planteó un proceso de negociación con el gobernante de Venezuela, Nicolás Maduro. Solicitó que cuente con participación de las “potencias” internacionales. Esto para lograr la celebración de elecciones “libres y justas” y atajar la crisis política en la que está inmersa la nación caribeña.
La negociación con Maduro, a la que se negó hasta ahora, se enmarca en una iniciativa denominada Acuerdo de Salvación Nacional.
Además de la celebración de elecciones presidenciales, parlamentarias, regionales y municipales con observación y respaldo internacional, también pretende la entrada “masiva” de ayuda humanitaria y vacunas contra la COVID-19.