Demoledora victoria de Al Asad en Siria causa euforia y decepción

Los resultados, que se hicieron públicos la noche del jueves, no fue una sorpresa para la oposición en el exilio

El dirigente comenzará su cuarta legislatura de 7 años una vez vuelva a ser investido como presidente (EFE/Youssef Badawi)

15 minutos. Después de afianzar una abrumadora victoria con un 95,1 % de los votos en las elecciones presidenciales de Siria, Bachar al Asad comienza su cuarto mandato con las felicitaciones de aliados como Rusia y China y con preocupación por parte de organismos internacionales y la oposición en el exilio.

Los resultados, que se hicieron públicos la noche del jueves, unas 24 horas después del cierre de colegios, no fue una sorpresa para la oposición en el exilio. Tampoco para una serie de países que rechazaron reiteradamente esta cita electoral, por considerarla un instrumento para revalidar a Al Asad en Siria.

Por su parte, los países garantes del régimen sirio, como Rusia, Irán, China y Venezuela celebraron la victoria del dirigente, que comenzará su cuarta legislatura de 7 años una vez vuelva a ser investido como presidente.

Rusia sale en defensa de Al Asad

El presidente ruso y principal valedor de Al Asad, Vladímir Putin, fue el primero en felicitar a su colega de Siria a través de un telegrama. “La confianza de los conciudadanos en su curso político, encaminado a estabilizar cuanto antes la situación en Siria y fortalecer su institucionalidad”.

Mientras tanto, el Ministerio de Exteriores de Rusia criticó en un comunicado la posición de Occidente de no reconocer las elecciones sirias “a priori”. La calificó de “un acto de grosera presión política sobre Damasco y un nuevo intento de injerencia en los asuntos internos de Siria con el fin de desestabilizar el país”.

Esta declaración fue emitida después de que durante la jornada de recuento de votos del jueves, la Unión Europea (UE) considerara que las elecciones presidenciales sirias “socavan” los esfuerzos por encontrar una solución “sostenible” al conflicto, al no cumplir criterios democráticos.

Las elecciones fueron celebradas el 20 de mayo en el exterior y el miércoles en los territorios sirios bajo el control de Damasco. Sin embargo, millones de sirios se quedaron fueran del proceso electoral en el noroeste del país, en manos de grupos opositores y facciones yihadistas; y en el noreste, administrado por una autoridad autónoma kurda.

Otros países aliados de Damasco, como China e Irán, también felicitaron a Al Asad por su “decisiva victoria”. Igual Venezuela, cuyo mandatario chavista, Nicolás Maduro, envió un telegrama de felicitación a su homólogo sirio por revalidar su mandato en una “ejemplar jornada democrática”.

“Euforia” en las calles de Damasco y decepción fuera de Siria

A la espera de los resultados electorales, miles de personas se congregaron en varias plazas de los territorios bajo el control de Damasco portando banderas del país. En algunos casos, llevaban fotografías de Al Asad, según imágenes difundidas por los medios oficiales de Siria.

Anas Nator, un ciudadano de Damasco de 41 años, dijo que esperó con su familia los resultados desde las 7 de la tarde y se quedaron celebrando la victoria de Al Asad hasta las 3 de la madrugada del viernes.

“Amo a Al Asad y no me imagino a ninguna otra persona liderando el país”, aseguró.

Con el mismo entusiasmo, Om Ali, una maestra de 43 años, aseguró que “la confianza del pueblo en el presidente es grande esta vez”: “Estamos seguros de que la etapa próxima será mejor y que el esquema para derrocar al régimen se ha agotado. Las elecciones han demostrado al mundo entero lo que quiere el pueblo sirio”.

Por otra parte, Abu Mohamed, un refugiado sirio en el Líbano, indicó que “los resultados no son una sorpresa en absoluto”.

“Tenía pocas esperanzas de que las cosas cambiaran, sabía a ciencia cierta que el cambio era imposible”, lamentó.

La oposición, escandalizada

Ibrahim al Jibawi, que representa a la oposición en el Comité Constitucional en Ginebra -constituido a finales de 2019 para redactar una nueva Carta Magna con la participación del régimen, la oposición y la sociedad civil-, reiteró que las elecciones del pasado miércoles fueron una “farsa”.

“Esto fue una obra de teatro. Todos hemos visto videos que prueban un flagrante fraude y que la gente de ‘shabiha’ estaba votando más de una vez”. Así lo dijo Jibawi en referencia a una milicia siria aliada de Damasco que estuvo en los colegios controlando el proceso.

Aparte de denunciar un supuesto fraude electoral, el miembro del comité también mostró preocupación por las consecuencias que pueden traer estos resultados. Por ejemplo, que Al Asad prolongue su mandato con una reforma de la Constitución. Esto es algo que ya hizo en el año 2000 para poder gobernar en Siria.

Por este motivo, según Al Jibawi, “estas elecciones no representan nada en absoluto. Es como si no hubieran tenido lugar”.

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