15 minutos. Amnistía Internacional (AI) urgió este jueves a Estados Unidos (EEUU) a suspender el suministro de armas a Colombia por su uso contra manifestantes en las protestas antigubernamentales que estallaron en esa nación suramericana.
La organización consideró verificado que el Gobierno de Duque “está utilizando indebidamente armas y equipos de EEUU para cometer violaciones de derechos humanos contra manifestantes en Colombia”.
Por ello, instó secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, a que “cese de inmediato el suministro, venta o transferencia directa o indirecta de material utilizado para la represión”.
En el pedido se urge a Washington a suspender el suministro de armas de fuego y municiones. Sin embargo, también se refirió al armamento considerado como “menos letal” utilizado por los antidisturbios como gas lacrimógeno y proyectiles.
Asimismo, pidió al Gobierno de Joe Biden que tampoco provea a Colombia con vehículos blindados o tecnologías de vigilancia. Igualmente llamó a no brindar capacitación o cualquier otro tipo de asistencia técnica o financiera.
“El secretario Blinken tiene el poder de detener el miedo y el terror que están soportando los manifestantes colombianos, y debe hacerlo inmediatamente”, dijo en un comunicado el director de incidencia política de AI Estados Unidos, Philippe Nassif.
Violencia
El funcionario de Amnistía Internacional consideró como “escandaloso” el papel jugado por EEUU en los sucesos en Colombia. Lo señala de participar “en el fomento de los ciclos incesantes de violencia cometidos contra el pueblo de Colombia”. Dijo que las autoridades colombianas cometieron violaciones de derechos humanos “con el apoyo de Estados Unidos”.
“El Gobierno de EEUU ha tenido una angustiante participación en los asesinatos, las desapariciones, la violencia sexual y otras torturas, y la horrenda represión de decenas de manifestaciones, en su mayoría pacíficas”, añadió.
Por ello, sostuvo que la suspensión del suministro de armas debe mantenerse hasta que las fuerzas de seguridad colombiana cumplan plenamente con el derecho internacional. También lo supedita a la investigación de los abusos cometidos y a que los responsables rindan cuentas.
Colombia es el mayor aliado de EEUU en Latinoamérica. El Gobierno de Biden se mostró mucho más cauto a la hora de criticar los abusos que en otros países de la región.
Al menos 43 personas murieron a manos de las fuerzas del orden colombianas desde que estallaron las protestas según datos de organizaciones civiles. También se registraron 18 víctimas de violencia sexual, cerca de 1.000 arrestos y unos 2.400 casos de violencia policial.