15 minutos. El papa arremetió este domingo contra “el amor enfermo” que se transforma en “violencia”, denunciando de este modo los casos de malos tratos contra las mujeres. Lo hizo durante el rezo del Regina Coeli, que sustituye al Ángelus en tiempo pascual.
“¡Cuántas mujeres son sus víctimas hoy en día! Esto no es amor. Amar como ama el Señor quiere decir apreciar a la persona que está a nuestro lado y respetar su libertad, amarla como es, gratuitamente”, destacó el Santo Padre.
Y agregó: “Abandonemos la pretensión de dirigir y controlar a los demás para fiarnos y donarnos a ellos”.
Los caminos del dinero y el poder
Francisco se asomó al balcón de la ventana de su estudio privado en el Palacio Apostólico que da a la plaza de San Pedro, donde había varios fieles distanciados y con mascarilla por las medidas de seguridad para evitar los contagios.
Durante su intervención, el papa no solo arremetió contra la violencia machista sino contra los caminos del “dinero” y el “poder” que alejan de Dios porque son “engañosos”. “Nos llevan a ser cada vez más egoístas, narcisistas y prepotentes. La prepotencia conduce a una degeneración del amor, a abusar de los demás, a hacer sufrir a la persona amada”, subrayó.
Así, invitó a los fieles a habitar “en su amor” y no en “las ideas” ni “en el culto” a uno mismo. Por ello, les instó a dejar atrás las “propias seguridades humanas” y “las comodidades” para “abrirse a los demás, especialmente a quienes tienen más necesidad”. Para el papa, en definitiva, no hay que amar “de palabra, sino con obras”.
Y declaró que los verdaderos testigos cristianos son los que viven la “alegría” del Señor “porque la alegría es el signo característico del cristiano”.