15 minutos. El presidente francés, Emmanuel Macron, expresó a su homólogo ruso, Vladimir Putin, su “seria preocupación” por el estado del opositor ruso Alexei Navalni, hospitalizado en un complejo carcelario tras una huelga de hambre.
Macron trasladó “su seria preocupación por el estado de salud de Alexei Navalni y el respeto a sus derechos fundamentales”, publicó este lunes la Presidencia francesa tras una conversación telefónica entre ambos.
El mandatario francés también quiso “expresar el apoyo de Francia a sus socios tras la serie de expulsiones de diplomáticos europeos por parte de Rusia”.
Macron emplazó a Putin a “comprometerse de buena fe y de manera duradera con la reducción de las tensiones con Ucrania mediante la retirada efectiva de tropas y equipo pesado de la frontera, la clara reafirmación del alto el fuego y un relanzamiento creíble del diálogo”.
Acusaciones “absurdas”
En respuesta, Putin destacó el carácter “absurdo” de las acusaciones y acciones de República Checa contra Moscú. Esto en relación con las explosiones en un arsenal militar checo en Vrbetice en 2014, que Praga atribuye a Moscú.
“A petición de Emmanuel Macron, Vladimir Putin comentó el estado actual de las relaciones ruso-checas, subrayando el carácter absurdo de las acusaciones y acciones emprendidas contra Rusia por parte de Praga”, señala la nota oficial publicada tras la conversación.
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El Gobierno checo denunció el 17 de abril la presunta implicación de la Inteligencia rusa en las explosiones que dejaron dos muertos en un almacén de municiones en Vrbetice, en la región de Zlin, en 2014.
En ese sentido, expulsó a 18 empleados de la Embajada rusa en Praga. Además, los que acusó de ser presuntos agentes de los servicios secretos de Rusia.
¿Política antirrusa?
Moscú, que respondió expulsando a 20 diplomáticos checos, rechazó esas acusaciones. También las atribuyó a una política antirrusa que Praga mantiene en los últimos años y detrás de la cual, según afirmó, se encontraría Estados Unidos”.
Varios países de la UE, entre ellos Eslovaquia, Estonia, Letonia y Lituania, expulsaron a diplomáticos en solidaridad con las autoridades checas.
Este mismo lunes, Moscú declaró “persona non grata” a un diplomático italiano en respuesta a la expulsión por parte de Roma de otros dos empleados de la Embajada rusa por presunto espionaje.
Adicionalmente, Moscú pidió también este lunes que funcionaros de la Embajada ucraniana en el país abandone Rusia, tal y como confirmó el Ministerio de Exteriores.