15 minutos. El Gobierno de China respondió con contundencia a las sospechas de Estados Unidos (EEUU) ante la posible falta de transparencia en los primeros resultados del informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la visita de su equipo a Wuhan, origen de la pandemia, en parte debida a una presunta injerencia del gigante asiático.
En ese sentido, China acusó a EEUU de minar la confianza pública en la OMS. Una organización de la que se retiró temporalmente por orden de la Administración de Donald Trump.
“Ahora resulta que EEUU, como si nada de esto hubiera pasado, se ha puesto a señalar a otros países que han respaldado fielmente tanto la labor de la OMS como a la propia organización”. Así reza en el comunicado de protesta de la Embajada china en Washington, recogido por el South China Morning Post.
Estandar más alto de confianza
China contestó así al comunicado del asesor de Seguridad Nacional de EEUU, Jake Sullivan.
El funcionario estadounidense expresó su preocupación por la forma en la que la OMS está distribuyendo sus primeros resultados de la investigación. Asimismo, recordó que su credibilidad estaba en juego y que debía “responder al estándar más alto” de confianza.
El asesor pidió a China que se abstuviera de manipular el desarrollo de la investigación. Lo dijo después de que 2 miembros del equipo, incluido el experto australiano en enfermedades infecciosas, Dominic Dwyer, y la científica danesa, Thea Koelsen Fischer, reconocieran que tuvieron acceso a datos brutos y datos individuales sobre los primeros casos de la COVID-19.
En respuesta, la Embajada china indicó que debe ser precisamente EEUU quien esté a la altura de este listón. Con “una actitud seria, transparente y responsable”. Además, que “asuma su legítima responsabilidad, apoye el trabajo de la OMS con acciones reales y contribuya debidamente a la cooperación internacional sobre la COVID-19“.