Bolsonaro se estrena en la ONU defendiendo la Amazonía

El presidente aprovechó el debate en la Asamblea General de la ONU para criticar el socialismo implementado en países como Cuba y Venezuela

El mandatario brasileño, que está en el poder desde el pasado mes de enero, participó por primera vez en la Asamblea General de la ONU (Jason Szenes/EFE)

15 minutos. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, abrió este martes los debates de la Asamblea General de la ONU, ante la que pidió “respeto” para la soberanía de su país en la Amazonía y dejó además una muy dura condena al socialismo.

El líder brasileño, que está en el poder desde enero pasado, utilizó por primera vez este martes la tribuna de las Naciones Unidas. Allí reiteró sus quejas por la “exageración” en torno a los recientes incendios en la Amazonía y también para expresar una dura condena al socialismo.

Sobre las llamas que consumieron parte de la cobertura vegetal de la Amazonía, que grupos ecológicos atribuyeron a una alegada falta de acción de su Gobierno, Bolsonaro insistió en que hubo una campaña de desinformación creada por ONGs y que llegó a animar algunos sentimientos “colonialistas” que persisten en el mundo.

Aunque no lo citó expresamente, se refirió al presidente francés, Emmanuel Macron, quien, alarmado, llegó a pedir una intervención del G7 para controlar las llamas.

Bolsonaro reiteró que “la Amazonía (brasileña) es mayor que toda Europa occidental” y que en más de un 60 % está preservada. Por este motivo, el presidente no acepta que otro país diga qué se debe hacer para conservar ese bioma.

También sostuvo que es una “falacia decir que la Amazonía es un patrimonio de la humanidad o que es el pulmón del mundo” y aseguró que los únicos que tienen soberanía sobre esa región son los países amazónicos.

Además, defendió su intención de permitir la explotación por parte de empresas privadas de ciertas riquezas minerales de la Amazonía.

El socialismo llevó a Brasil a corrupción

Bolsonaro también se esforzó en presentar a un “nuevo Brasil”, abierto al mundo y al sector privado, en contraposición al modelo “socialista” que, en su opinión, gobernó el país en los últimos años y para el que reservó las palabras más duras de su discurso.

El “socialismo”, según Bolsonaro, llevó a Brasil “a una situación de corrupción generalizada“. Además, propició “ataques ininterrumpidos a los valores religiosos” respaldados por el Foro de Sao Paulo, que reúne a partidos de la izquierda de Latinoamérica.

También hizo alusión a los alrededor de 10.000 médicos cubanos que, hasta fines del año pasado, operaban en Brasil. Estos médicos estaban en Brasil mediante planes de cooperación firmados por Gobiernos anteriores y que La Habana decidió retirar tras las críticas de Bolsonaro.

El gobernante brasileño aseguró que, con la retirada de esos profesionales cubanos, Brasil “dejó de contribuir con la dictadura cubana“. Además señaló que los gobiernos anteriores enviaban “300 millones de dólares anuales” a Cuba mediante esos programas de cooperación.

Bolsonaro afirmó que hay unos “60.000 cubanos” en Venezuela y actúan en las áreas de defensa para mantener en el poder a una “dictadura”.

El presidente brasileño destacó el esfuerzo de Brasil por acoger a los miles de venezolanos que llegaron al país en busca de una nueva vida. También dijo que su Gobierno “seguirá trabajando para que la democracia se restablezca en Venezuela” y para “que otros países no experimenten ese socialismo”.

Trump sigue de cerca la situación de Venezuela

El presidente estadounidense, Donald Trump, llamó “marioneta de Cuba” a Nicolás Maduro, y prometió que EEUU seguirá del lado del pueblo venezolano “hasta que se restaure la democracia”.

“El dictador Maduro es una marioneta cubana protegida por guardaespaldas cubanos”.

Donald Trump

El mandatario señaló que la situación en Venezuela es un recordatorio de que “el socialismo y el comunismo no se tratan de justicia ni de sacar a la gente de la pobreza”, un mensaje que también le sirve para combatir al ala más izquierdista del Partido Demócrata en EEUU.

Asimismo definió el socialismo como “el destructor de las naciones y de las sociedades” y advirtió de sus efectos nefastos “cuando se combina con las nuevas tecnologías”, sin dar más detalles.

Ante esto el mandatario citó a Cuba, Venezuela y Nicaragua como los países donde la democracia está más amenazada en el continente, sin dar más detalles

Incluso denunció que Cuba “saquea la riqueza de Venezuela” para mantenerse a flote.

También le pidió “a los venezolanos atrapados en esta pesadilla” que no olviden que EEUU “está unido apoyándoles”, con “vastas cantidades de ayuda humanitaria” preparadas.

“Estamos siguiendo muy de cerca la situación en Venezuela. Esperamos el día en que se restaure la democracia y Venezuela sea libre”, agregó.

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