15 minutos. En una discusión más ordenada y dejando los insultos a un lado, el vicepresidente Mike Pence y la aspirante demócrata al cargo, Kamala Harris, protagonizaron un incisivo y emotivo debate que amplió algunos de los argumentos esbozados por Donald Trump y Joe Biden en su primer debate.
Sentados en escritorios y con dos láminas de plexiglás de por medio, los protagonistas del careo se mostraron duros pero sin perder la cordialidad, en buena parte guiados por la buena conducción de la periodista Susan Page de USA Today.
Pandemia: cifras vs intenciones
Al igual que en el debate entre Donald Trump y Joe Biden, el tema de la pandemia fue el primero en ser tratado y uno de los argumentos más reiterativos de la senadora Kamala Harris en contra de su oponente.
“Es el fracaso más grande para un presidente en la historia de Estados Unidos”, así, calificó Harris la gestión de la Administración Trump sobre la pandemia, mientras ella y Pence intercambiaban sus primeras miradas y éste negaba con la cabeza.
El vicepresidente respondió diciendo que “desde el primer día el presidente Trump puso la salud de los americanos primero” y por eso hizo algo nunca antes visto: cortar todo los vuelos desde China y cerrar la mitad de la economía del país.
Preguntada sobre cuál sería el plan de Joe Biden ante la pandemia, Kamala Harris respondió que su prioridad sería la distribución de una vacuna gratuita.
Por su parte, Pence sacó a relucir las muertes que hubo en el país, por la epidemia de gripe, en plena gestión del expresidente Barack Obama y el ex vicepresidente Joe Biden. “Fue simplemente suerte que no hubiese sido peor”.
A la pregunta de si los candidatos, dada su avanzada edad, tienen algún plan en caso de no estar aptos para seguir ejerciendo , ambos nominados respondieron con evasivas. Kamal habló de que ella y Biden fueron criados de manera similar.
Transparencia: Los votantes tienen derecho a saber sobre la salud y sobre la vida de los candidatos, por eso que es Biden a diferencia de Trump, ha compartido su información fiscal.
Antes de responder, Pence alagó a su contraparte y dijo sentirse orgulloso de debatir con ella para luego seguir casi con la misma respuesta que Trump dio sobre sus impuestos
Corte Suprema: fe y competencia
Al ser consultados sobre la polémica que envuelve la vacante de la Corte Suprema, Mike Pence llevó el debate hacia el tema religioso y dijo que esperaba que la jueza nominada por el presidente, Amy Coney Barrett, a diferencia de los anteriores postulados, sea respetada más allá de sus creencias religiosas.
“Tanto Joe como yo somos gente de fe y es insultante insinuar que vamos a discriminar a alguien por su fe”, respondió Kamala Harris al planteamiento de su contrincante.
Harris agregó que en cada una de sus nominaciones los republicanos priman la ideología sobre la competencia. “Ni una sola de sus postuladas es negra”.
A modo de reflexión y como ejemplo de lo que se debe hacer, la demócrata contó cuando Abraham Lincoln tuvo la oportunidad de nominar a un magistrado pocos días antes de terminar su período y prefirió dejar la responsabilidad al siguiente Gobierno.
En este segmento, el vicepresidente tuvo la oportunidad de opinar sobre un tema que ha sido una de sus cartas de presentación en cada una de sus campañas desde el inicio de su carrera política: el aborto. “Soy provida y no me arrepiento de ello”.
En este sentido, y con una opinión diametralmente opuesta, la senadora resaltó que”deben dejar que las mujeres decidan sobre sus cuerpos y no Trump”.
Tema racial: los dos ángulos de las protestas
La periodista tomó el homicidio de Breonna Taylor para abordar el tema racial de forma más concreta. Ambos candidatos lamentaron su muerte pero sus respuestas tomaron rumbos muy distintos cuando hablaron sobre las protestas que le siguieron.
“La gente marchó, hombro a hombro pidiendo justicia. Aunque sepamos que la violencia nunca va a desaparecer por completo, debemos seguir luchando por la justicia”, expresó Harris notablemente tocada por el tema.
En tanto, Pence aseguró que confían en la Justicia estadounidense y enfatizó que “así como la muerte de George Floyd no tiene excusa, tampoco tiene excusa las protestas violentas ni los saqueos que le siguieron”.
El vicepresidente agregó que es un insulto para los funcionarios decir que existe un racismo sistemático en Estados Unidos.
Ante la acusación de Kamala Harris del velado apoyo del presidente Trump a los grupos supremacistas, Pence movía contrariado la cabeza de un lugar a otro mientras una mosca permanecía impávida sobre su prístino cabello blanco.
“El presidente Trump tiene nietos judíos”, respondió tajante Pence ante la acusación de Harris.
Transferencia de poder: cambio de reglas
“Biden tiene un profundo compromiso de lucha por nuestra democracia, creemos en el pueblo americano y en nuestra democracia, salgan a votar”, dijo Kamala Harris sobre la posibilidad de que la transferencia de poder no sea pacífica.
Por su parte, Mike Pence trajo a colación el supuesto espionaje del FBI contra la campaña de Trump y agregó que “todos los días luchan por evitar que Biden cambie las reglas” y en contra de un posible fraude a través del voto por correo.
Liderazgo de EEUU: nuevos aliados
Preguntados sobre la evolución del liderazgo de Estados Unidos en el mundo, Kamala Harris recalcó que el Gobierno de Trump “ha traicionado a sus amigos y ha buscado alianzas poco tradicionales. Prueba de ello, según la nominada, es que el presidente “creyó primero en Putin que en la inteligencia estadounidense” cuando se supo sobre la trama rusa.
Por el contrario, Mike Pence resaltó los aucerdos logrados por el presidente Donald Trump en el Medio Oriente y su lucha contra Isis y el régimen iraní.
Kamal Harris aprovechó el tema para sacar a colación los supuestos insultos proferidos por Trump en contra de militares estadounidenses, algo que Pence calificó de “absurdo”.
La discusión sobre este tema generó el primer y único regaño de Susan Page a los participantes.
Economía: hasta dónde explotar
Consultados sobre el desempleo, Mike Pence logró enfocar la discusión en los impuestos y la explotación de los recursos naturales.
“La fortaleza y salud de nuestra economía la medimos por la salud y fortaleza de nuestros trabajadores, a diferencia de la perspectiva del Gobierno de Trump que mide la fortaleza de su economía por la riqueza de los adinerados”, dijo Kamala Harris antes de enumerar algunos de las políticas económicas que piensan implementar como aumentar impuestos a la clase alta, invertir en energía limpia, en ciencia y educación, además de ampliar el acceso a las universidades públicas.
“Joe Biden aumentará sus impuestos desde el primer día”, dijo Mike Pence con la vista clavada en la cámara. El principal argumento del republicano contra la política económica de Biden fue su supuesta intención de prohibir el “fracking” y la producir de combustibles fósiles a merced de la economía y los empleos de los americanos.
Durante este tópico se produjo la primera de pocas interrupciones de la noche, la mayoría hechas por Pence, que fueron respondidas con firmeza y una gran sonrisa por Harris.
El tema económico dio paso rápidamente a la discusión sobre el sistema de salud donde la demócrata reiteró su compromiso con un sistema de salud integral gratuito. “Si tienes una enfermedad preexistente ellos vienen por ti”, dijo Kamala Harris refiriéndose al supuesto plan de Trump de negar la asistencia médica a quienes tengan una condición preexistente.
En tanto Mike Pence respondió que “Obamacare fue un desastre y que estaban trabajando para presentar un plan de salud mejorado”.
Cambio Climático: creer o no creer
“Estamso orgullos de nuestro récord en conservación”, dijo el vicepresidente al tiempo que reconoció que el clima está cambiando y prometió que Trump seguirá escuchando a los científicos.
La senadora aprovechó este apartado para negar enfáticamente que Joe Biden vaya a prohibir el “fracking” pero agregó que harán énfasis en la inversión de energías limpias. “Joe cree en la ciencia, ellos no”.
Sin embargo, Kamala Harris esquivó responder a la pregunta de si Joe Biden apoya la implementación del “Nuevo acuerdo verde”, oferta que aparece en algunos sitios oficiales de su campaña.
China: Imposición y sumisión
“Joe Biden ha sido un porrista de la economía china en los últimos años”, dijo Mike Pence en respuesta a la aseveración de Kamala Harris de que el Gobierno de Trump perdió en el intercambio comercial con el gigante asiático.
“Trump se plantó ante China, que había tomado ventaja de los americanos por años”, agregó Pence.
El vicepresidente acusó a la senadora de apoyar planes como el NAFTA y justo aprovechó este momento para deslizar la afirmación aparecida en la revista Newsweek de que Harris fue la senadora más liberal en 2019.
La demócrata señaló que la relación de Trump con China “ha significado la pérdida de miles de vidas y empleos de americanos”.