15 minutos. La Agencia contra el Crimen Digital (C3N) de la Gendarmería de Francia desarticuló una ‘red de bots‘ que afectó a 850.000 ordenadores de todo el mundo, especialmente de América Latina.
La acción contra la amenaza se llevó a cabo, por primera vez, a distancia.
La red de ‘bots’ funcionaba a través del ‘malware‘ Retadup, que fue descubierto por la compañía de ciberseguridad Avast en marzo de 2019.
Avast detiene 850,000 infecciones de Retadup, un gusano malicioso que afecta a los equipos Windows, principalmente en países de América Latina.
— AVAST Software ES (@avast_ESP) August 28, 2019
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Avast explicó en un comunicado que una vez infectado un equipo, lo convertía en un ‘zombie‘ al servicio de su red, controlada desde Francia.
La compañía responsable del antivirus homónimo explicó que este gusano tiene como objetivo mantenerse en el ordenador y extenderse instalando cargas de ‘malware’.
En la mayoría de casos, los equipos infectados se usaban para tareas como el minado de la criptomoneda Monero a través de la instalación de un minero. Sin embargo, Avast encontró ejemplos de otros usos maliciosos como la distribución del ‘ransomware‘ Stop y del ladrón de contraseñas Arkei.
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Aunque la red de bots se gestionaba principalmente desde Francia, la mayor parte de los 850.000 ordenadores afectados se encontraban en Latinoamérica. Perú es el país con mayor número de equipos infectados (322.340 ordenadores), por delante de Venezuela, Bolivia, Ecuador y México.
Según recogió Le Figaro, la operación realizada por la Gendarmería Nacional francesa para desarticular es pionera a la hora de lograr desinfectar de manera remota a todos los equipos Windows afectados por Retadup.
Trabajo en conjunto con el FBI
Esta desinfección tuvo lugar gracias a un fallo en el servidor de comando y control que utilizaban los cibercriminales que fue detectado por Avast. El mismo fue reemplazado por un servidor de desinfección que logró que las piezas de ‘malware’ interconectadas se autodestruyeran.
En la operación también colaboró el FBI tras ser avisado por la compañía de ciberseguridad, ya que algunas partes del servidor operaban también desde Estados Unidos.
Las fuerzas de seguridad lograron, de forma conjunta, que los autores del ‘malware’ no tuviesen ningún control sobre la red de ‘bots’ desde el pasado 8 de julio.