15 minutos. Cuando los sueños de la infancia se rompen allí siempre está el sexo como una red de seguridad para salvar a los malaventurados caídos en desgracia.
Ese fue el caso de la australiana Renee Gracie (25), quien en 2015 se convirtió en la primera piloto de su país en 14 años en competir a tiempo completo.

“La Princesa del Diablo”, como fue apodada cuando corría autos de karting durante su adolescencia, era la mayor promesa femenina del automovilismo de Australia.
En 2013, con tan solo 18 años, llegó a la Porsche Carrera Cup. Dos años después dio el salto a la Supercars Dunlop Series.

Pero Renee no obtuvo los resultados esperados y su sueño de llegar a Nascar se desvaneció.
La joven piloto no pudo obtener financiamiento, algo fundamental en esta actividad, y tuvo que dejar de competir. Terminó trabajando en un concesionario para autos.
La gallina o el huevo
Fue en este momento cuando, según Renee, sus fans le sugirieron que podía ganar dinero mostrando los dones -no del todo naturales- de su cuerpo.
Tomando la recomendación de sus seguidores, la expiloto abrió una página de contenido erótico en OnlyFans y dos años después ella calcula sus ganancias diarias en 11.000 euros.

“Es lo mejor que he hecho en la vida, me ha situado en una posición financiera que jamás podría haber soñado y realmente lo disfruto”, dijo en una entrevista al Daily Telegraph.
Con sus ojos verdes, líneas voluptuosas, labios gruesos y un largo cabello azabache, esta versión australiana de las Kardashian parece tener vocación para su nueva carrera.

Renee acumula casi 200 mil seguidores en su cuenta de Instagram y no tiene reservas para mostrar todo lo que ha obtenido gracias a su físico.
Ella dice que, aunque nadie lo crea, su padre apoya este nuevo giro en su vida. “No puedes dejar que te detenga. Mientras no te lastimes, simplemente sigue adelante”.

Mientras siga ganando dinero Renee dice que la tiene sin cuidado el título que deseen colocarle. “Estoy bien con lo que quieran llamarme”.