15 minutos. Protestas antigubernamentales resultaron mortales el lunes y manifestantes terminaron incendiando las casas de algunos de los principales líderes políticos de Nepal en protesta por una prohibición de redes sociales, impulsados por el descontento hacia los partidos políticos, que tildan de corruptos.
La ira de los manifestantes se dirigió hacia el gobierno encabezado por el primer ministro Khadga Prasad Oli, que se vio obligado el martes a dimitir, luego de haber liderado el Gobierno de Nepal desde julio de 2024.
“He renunciado al cargo de primer ministro con efecto a partir de hoy (…), a fin de adoptar nuevas medidas hacia una solución política y la resolución de los problemas de conformidad con la Constitución, teniendo en cuenta la situación extraordinaria que prevalece actualmente en el país”, dijo Oli en un comunicado.
El ministro del Interior Ramesh Lekhak también renunció durante una reunión de emergencia del gabinete el lunes por la noche y otros cuatro ministros del Gobierno dimitieron en las últimas 24 horas.
La restricción de las redes sociales se levantó el martes. Un toque de queda indefinido fue impuesto tanto en la capital como en otras ciudades y también se cerraron las escuelas en Katmandú.
El lunes, decenas de miles de personas en Katmandú protestaron. Multitudes rodearon el edificio del Parlamento, la policía disparó a los manifestantes y 19 manifestantes murieron. Siete de los fallecidos y decenas de heridos fueron atendidos en el Centro Nacional de Trauma, el principal hospital del país, se estima que hay al menos 300 heridos.
“Muchos están en condición grave y parecen haber sido alcanzados en la cabeza y el pecho”, dijo el doctor Badri Risa.
Al mismo tiempo, circulan videos de manifestantes atacando las residencias de los principales líderes políticos.