15 minutos. Dos niños murieron y 17 resultaron heridos luego de que un joven de 23 años abriera fuego contra ellos en la iglesia de la Escuela Católica Anunciación de Minneapolis.
Los niños se encontraban escuchando la misa cuando la atacante, identificada como Robin Westman, comenzó a disparar a través de las ventanas de la iglesia.
Un agente que se encontraba en el lugar, persiguió al atacante, que murió de una herida de bala autoinflingida.
La mayoría de los niños heridos fueron dados de alta del hospital. Algunos quedaron hospitalizados.
Westman estudió en esa escuela católica hasta 2017 y luego trabajó hasta 2021.
En 2019, la madre de Westman solicitó el cambio legal de su nombre de Robert Paul Westman a Robin M. Westman, según documentos judiciales. Un juez que aprobó la petición en enero de 2020 escribió que Westman “se identifica como mujer y quiere que su nombre refleje esa identificación”.
FBI investiga el tiroteo
Robin Westman, la persona sospechosa del tiroteo en Minneapolis, publicó un video en YouTube mostrando sus escritos, que contenían mensajes racistas, antisemitas y antirreligiosos, según John Miller, analista jefe de seguridad y asuntos de inteligencia de CNN.
Westman había escrito homenajes en sus rifles a personas como el atacante del tiroteo de Christchurch en 2019, en Nueva Zelanda, según Miller.
“Dijo que era mejor morir de pie que arrodillarse ante todas las injusticias que ha sufrido en su vida”, señaló Miller. “Tiene problemas personales y decidió culpar a los demás”.
Westman no tiene antecedentes penales, salvo algunas multas de tráfico en 2021.
El director del FBI, Kash Patel, catalogó el hecho como un crimen de odio y un acto de terrorismo interno. Sin embargo, el jefe de la policía de Minneapolis dijo que aún es muy temprano para catalogar el hecho como un crimen de odio y que aún siguen buscando un motivo.
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