15 minutos. El guionista y director de Hollywood Carl Erik Rinsch fue arrestado este martes por estafar a Netflix con 11 millones de dólares por una serie de ciencia ficción que nunca se emitió.
Rinsch (47) es conocido por 47 Ronin: La Leyenda del Samurai (2013) -su debut como director de largometrajes- y The Gift (2010).
Según el Departamento de Justicia estadounidense, se le acusa de un cargo de fraude electrónico, que conlleva una pena máxima de 20 años de prisión; un cargo de lavado de dinero, que conlleva una pena máxima de 20 años de prisión; y cinco cargos de participación en transacciones monetarias en propiedad derivada de una actividad ilegal específica, cada uno de los cuales conlleva una pena máxima de 10 años de prisión.
El fiscal federal interino Matthew Podolsky declaró que Rinsch “orquestó un plan para robar millones solicitando una gran inversión a un servicio de streaming de video, alegando que el dinero se usaría para financiar un programa de televisión que estaba creando. Pero eso fue un invento. Rinsch, en cambio, supuestamente utilizó los fondos en gastos e inversiones personales, incluyendo opciones altamente especulativas y operaciones con criptomonedas”, se lee en s sitio web.
Cinco Rolls-Royce y un Ferrari
Los fiscales dijeron que Netflix pagó alrededor de 44 millones de dólares para comprar la serie inacabada White Horse. Después, desembolsó 11 millones de dólares porque él aseguró que necesitaba dinero adicional para completarla.
En lugar de usar el dinero extra para terminar la producción, Rinsch lo transfirió a una cuenta personal de corretaje. “Sus operaciones no tuvieron éxito, y en menos de dos meses había perdido más de la mitad de esos fondos”.
Adicionalmente, usó el dinero para especular con criptomonedas, así como para gastos personales y artículos de lujo, incluyendo muebles, antigüedades, cinco Rolls-Royce y un Ferrari.
A Rinsch lo detuvieron en West Hollywood, en el condado de Los Ángeles. Deberá comparecer en un tribunal federal en California, aunque su acusación se presentó en Nueva York.
El caso lo asignaron al juez federal de Distrito Jed S. Rakoff.