15 minutos. En cualquier caso serían muertes inusuales y si se le agrega el hecho de que se trata de Gene Hackman, su esposa y su perro, el caso es aún más intrigante.
La policía sospecha que algo extraño pudo haber ocurrido y por eso pidió una orden de allanamiento, recurso que se emplea, por lo general, cuando ocurre un delito.
Las transcripciones de las declaraciones juradas demuestran que la policía ya está siguiendo una línea de investigación pese a que se ha manejado con mucha prudencia. También expuso contradicciones importantes en las declaraciones de testigos.
Gene Hackman (95) fue hallado en un vestíbulo de su casa de Santa Fe (New México). En tanto, su esposa, Betsy Arakawa (65) fue encontrada en un baño cerca de un calefactor.
Los cuerpos no presentaban signos de ataques ni envenenamiento, por lo que la policía inmediatamente sospechó de una fuga de gas o monóxido de carbono.
El envenenamiento por monóxido de carbono es también llamada muerte dulce porque las personas sienten que están cayendo en un sueño profundo y sus rastros son difíciles de hallar.
Las sospechas de la policía y de la hija de Hackman, Elizabeth, se centran en una posible intoxicación.
¿Puerta abierta o cerrada?
La autopsia realizada a los cuerpos no encontró pruebas sobre lo ocurrido. Se esperan los resultados de las pruebas toxicológicas y de monóxido.
Un detective dijo que parece que Hackman se había caído porque había un bastón cerca de su cuerpo.
Los perros también parecen ser una clave para descubrir lo ocurrido. De los tres pastores alemanes de la pareja, solo uno fue hallado muerto, en un armario del baño, cerca de Arakawa. Los otros dos fueron hallados en buen estado, uno dentro de la casa y el otro afuera.
La mayor contradicción en la investigación proviene precisamente del hombre que encontró los cuerpos y avisó a la policía.
Según el hombre, que realizaba tareas de mantenimiento, llegó a la casa para un trabajo de rutina cuando vio la puerta de la casa abierta. Luego entró y se encontró con los cuerpos.
Sin embargo, en una llamada al 911, el hombre dijo que no pudo entrar porque la puerta estaba cerrada. Cuando el operador le preguntó si las personas respiraban, contestó: “no tengo idea, no estoy dentro de la casa. Está cerrada. Está bloqueada. No puedo entrar. Pero puedo ver que está acostada en el piso desde la ventana”.
Los agentes dijeron que las víctimas “ya llevaban un tiempo muertos”. El hombre de mantenimiento dijo que la última vez que los vio fue hace dos semanas.
Los investigadores dijeron que no creen que se trate de un doble suicidio planeado.