15 minutos. El presidente Donald Trump anunció su designación más sorpresiva hasta el momento al nombrar al presentador de Fox, Pete Hegseth, como su secretario de Defensa.
Veterano del Ejército condecorado, cristiano y padre de siete hijos, Hegseth representa todo aquello por lo que aboga Trump y el Partido Republicano.
El presentador estuvo desplegado en Iraq, Afganistán y Guantánamo. Después de la pandemia se mudó de New Jersey a Nashville para tener un estilo de vida más acorde a sus principios.
Aunque no tiene experiencia dirigiendo instituciones de gran envergadura, Hegseth ha tenido gran éxito como comunicador. Además de su gran popularidad en Fox, ha escrito varios libros que se han vendido muy bien: Modern Warriors (2020) y War on Warriors (2024).
Hegseth fue coanfitrión del programa Fox & Friends Weekend por casi diez años. Desde el mismo expuso sus críticas sobre la aplicación de políticas woke en las fuerzas armadas.
Trump era un espectador fiel de su programa y como prueba de la simpatía entre ambos, el presidente electo lo invitó en 2017 a cenar junto a su esposa en la Casa Blanca.
En 2018 Hegseth fue considerado para dirigir el Departamento de Asuntos de Veteranos, pero finalmente eso no ocurrió.
Eficiencia billonaria
Donald Trump confirmó este martes a Elon Musk y al ex candidato presidencial republicano, Vivek Ramaswamy, para estar al frente del nuevo Departamento de Eficiencia Gubernamental.
“Juntos, estos dos maravillosos estadounidenses allanarán el camino para que mi Administración desmantele la burocracia gubernamental, reduzca el exceso de regulaciones, reduzca los gastos innecesarios y reestructure las agencias federales, algo esencial para el movimiento ‘Salvar a Estados Unidos'”, dijo Trump.
La idea surgió luego de que Musk criticara en repetidas oportunidades el despilfarro de dinero gubernamental en asuntos, que según él, no tenían importancia.
“¿Amenaza a la democracia? No. Amenaza a la burocracia”, reaccionó diciendo Musk en su red social X.
Según Trump, el departamento que dirigirán estos dos billonarios, será llamado DOGE, un guiño a la criptomoneda meme favorita de Musk.
Musk donó 200 millones de dólares a la campaña de Trump y fue una de las caras más visibles a su lado durante las últimas semanas de campaña.
Por su parte, Ramaswany es otro billonario que también ha propuesto reformas radicales como la eliminación del FBI.
“No haremos las cosas con suavidad”, advirtió por su parte Ramaswamy en X.
Hijo de padres indios, se graduó de biología en Harvard y obtuvo un doctorado en Yale. Pese a su inclinación científica, ha escrito varios libros en contra del “climatismo” y la “ideología de género”.
Inteligencia bipartidista
El presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó el miércoles que Tulsi Gabbard será la jefa de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI).
Gabbard, de 43 años y reservista del Ejército de los Estados Unidos. Representó a Hawái y al Partido Demócrata en la Cámara de Representantes desde 2013 a 2021. Este año anunció su apoyo a Trump y su ingreso formal al Partido Republicano.
“Por más de dos décadas Tulsi ha peleado por nuestro país y por las libertades de los estadounidenses”, dijo Trump al anunciar su nombramiento. “Como exaspirante a la nominación presidencial demócrata, ella tiene un amplio respaldo en ambos partidos, pero ahora es una orgullosa republicana”.
Tulsi será la jefa directa de John Ratcliffe, a quien Trump eligió como su director de la CIA.
Ratcliffe es actualmente copresidente del Centro para la Seguridad Americana en el America First Policy Institute. Fue director nacional de inteligencia hacia el final del primer período de Trump (2020 – 2021). Durante su gestión defendió la versión de que no hubo interferencia rusa en las elecciones de 2016.
Él ama a Israel
El presidente electo anunció el nombramiento del inversor inmobiliario Steven Witkoff como su enviado especial a Medio Oriente.
Witkoff, un compañero habitual de golf de Trump, fue visto como un conducto hacia la comunidad empresarial judía durante la campaña presidencial del candidato republicano.
‘‘Steve es un líder muy respetado en los negocios y la filantropía, que hizo más fuertes y prósperos todos los proyectos en los que participó. Será una voz implacable por la PAZ, y hará que todos nos sintamos orgullosos’’, expresó el flamante presidente en un comunicado.
Poco antes, Trump postuló al exgobernador de Arkansas Mike Huckabee como nuevo embajador en Israel, según anunció el equipo de transición.
“Él ama a Israel y al pueblo de Israel, y de igual manera, el pueblo de Israel lo aprecia a él”, dijo el presidente electo.
Huckabee ha sido un fiel defensor del Estado de Israel, de los asentamientos judíos en Cisjordania y de la guerra en Gaza.
Gran alcance y poder
El último de estos nombramientos, confirmado este martes, es el de la gobernadora de Dakota del Sur, Kristi Noem, como secretaria de Seguridad Nacional.
Noem, quien representó a su estado en el Congreso y ha demostrado su fidelidad a Trump, estará a la cabeza de una de las agencias que ha ganado más poder en los últimos años y que controla una gran cantidad de organismos. Trabajará de la mano con el congresista por Florida, Michael Waltz, quien fue nombrado asesor de Seguridad Nacional.
Tolerancia cero
El tema principal en el que Trump basó su campaña fue detener la inmigración ilegal y este lunes se confirmó que el responsable de esa tarea será Tom Homan.
El nuevo zar de la frontera fue director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) bajo la primera administración Trump. Homan supervisó una aplicación rigurosa de seguridad fronteriza la cual constaba de una política de “cero tolerancias” cuyas medidas desencadenaron en la separación de familias.
Un cargo tras bastidores pero que será muy importante será el de la fiel Susie Wiles, quien será la secretaria general de la Casa Blanca o como es conocido el cargo, jefa de Gabinete.
De manera silenciosa pero disciplinada, Wiles ha estado al frente de las tres campañas presidenciales de Trump. Es una persona muy cercana que lo conoce como pocos y nadie más idóneo para dirigir el entorno íntimo de la residencia presidencial. La jefa de Gabinete trabajará codo a codo con Stephen Miller, un asesor de larga data que fue nombrado subdirector de política de la Casa Blanca.
Recompensa a la lealtad
La antigua embajadora de Trump en la ONU (Nikki Haley) se convirtió en su rival para la presidencia así que esa no era una opción. El presidente electo optó por la congresista de Nueva York Elise Stefanik.
El cargo es una recompensa a la lealtad que ha mostrado Stefanik desde el Congreso, donde según dijo el mismo Trump, se convirtió en una “estrella republicana” por su actuación agresiva durante las audiencias de juicio político. También se opuso a certificar la victoria del presidente Joe Biden.
La Agencia de Protección Ambiental (EPA) estará dirigida por el exrepresentante de Nueva York, Lee Zeldin.
Zeldin, quien perdió las elecciones a gobernador de su ciudad en 2022, será el encargado, como dijo Trump, de restaurar el dominio energético del país.
Hay algunos nombres muy cercanos e influyentes a Trump que aún no han sido confirmados pero que muy probablemente formarán parte de su gobierno, bien sea como funcionarios o asesores, entre ellos están Elon Musk, Robert F Kennedy Jr y el presidente de la UFC, Dana White.
75 días para formar su gabinete
El mandatario electo cuenta con un período de 75 días para formar su gabinete antes de su investidura, el próximo 20 de enero.
Trump deberá cubrir alrededor de 4.000 puestos gubernamentales, desde el secretario de Estado y otros jefes de departamentos del gabinete hasta aquellos seleccionados para servir a tiempo parcial en juntas y comisiones.
Alrededor de 1.200 de esos nombramientos presidenciales requieren la confirmación del Senado.
Sin embargo, el rol de “zar de la frontera”, como lo describió Trump, no requiere la confirmación del Senado.
Además, las aprobaciones de los cargos por parte de la Cámara Alta podrá ser más fácil ahora que ese órgano legislativo también ha quedado bajo control republicano tras los comicios del pasado 5 de noviembre, en los que, además de presidente, los ciudadanos renovaron un tercio del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes.