15 minutos. El Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2024 fue anunciado este lunes en Suecia para los biólogos estadounidenses Victor Ambros y Gary Ruvkun por su trabajo en el descubrimiento del microARN, un principio fundamental que rige la actividad genética.
Su investigación reveló el mecanismo por el cual los genes dan origen a diferentes células dentro del organismo, proceso conocido como regulación genética.
La regulación genética por microARN (una familia de moléculas que ayudan a las células a controlar el tipo de proteínas que producen) ha estado en funcionamiento durante cientos de millones de años, pero fue revelada por primera vez por Ambros y Ruvkun.
Ambros es profesor de ciencias naturales en la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts, pero realizó la investigación que le valió el Nobel de Medicina 2024 en la Universidad de Harvard. Ruvkun, por su parte, hizo su investigación en el Hospital General de Massachusetts y es profesor de genética en la Facultad de Medicina de Harvard.
“La información almacenada en nuestros cromosomas puede compararse con un manual de instrucciones para todas las células de nuestro cuerpo. Cada célula contiene los mismos cromosomas, por lo que cada célula contiene exactamente el mismo conjunto de genes y exactamente el mismo conjunto de instrucciones”, explicó el comité en un comunicado.
Los biólogos han dedicado su carrera a investigar cómo surgen las diferencias entre los distintos tipos de células.
MicroARN
“La respuesta está en la regulación genética, que permite que cada célula seleccione únicamente las instrucciones pertinentes. Esto garantiza que solo el conjunto correcto de genes esté activo en cada tipo de célula”, afirmó el comité.
La regulación genética por microARN ha ayudado a la evolución de organismos cada vez más complejos. Si la regulación genética falla, puede provocar cáncer y otras enfermedades, como pérdida de audición y trastornos esqueléticos.
“El primer microARN fue descubierto por Victor Ambros en 1993, pero durante más de siete años se pensó que era una rareza, propia de un pequeño gusano, el C. elegans”, dijo Olle Kämpe, profesor de endocrinología en el Instituto Karolinka y vicepresidente del comité.
Ese descubrimiento de 1993 fue recibido con un “silencio ensordecedor”. Inicialmente, se pensó que era irrelevante para los seres humanos, hasta que Ruvkun publicó su descubrimiento de otro microARN presente en todo el reino animal.
“Luego, el campo se expandió”, dijo Kämpe. “Ahora, se han identificado más de decenas de miles de microARN en diferentes organismos”.
El Premio Nobel de Medicina 2024 consiste en una dotación en efectivo de 11 millones de coronas suecas (un millón de dólares).
BREAKING NEWS
— The Nobel Prize (@NobelPrize) October 7, 2024
The 2024 #NobelPrize in Physiology or Medicine has been awarded to Victor Ambros and Gary Ruvkun for the discovery of microRNA and its role in post-transcriptional gene regulation. pic.twitter.com/rg3iuN6pgY