15 minutos. En la Met Gala, la temática no sólo se cumple en la vestimenta: la comida también debe ceñirse a ella, por lo que el menú de este año incluyó platillos inspirados en Sleeping Beauty: Reawakening Fashion (“La Bella Durmiente: El despertar de la moda”).
El proveedor de catering de la Met Gala 2024 Olivier Cheng le dijo a Vogue que su intención fue crear “un menú que pareciera un poco romántico y etéreo, pero centrado en los mejores ingredientes de temporada”. “Inspirándonos en los exuberantes jardines y palacios del mundo de fantasía de la Bella Durmiente, realmente nos propusimos construir nuestro propio cuento de hadas del tamaño de un bocado“.
Para empezar, sirvieron una ensalada de verduras de primavera con espuma de flor de saúco, vinagreta de frambuesa y crumble de aceitunas con picatostes en forma de mariposa.
El plato principal fue un filete de ternera cubierto con tortellini rose. “Estamos haciendo flotar la carne en un ‘foso’ de agujas de pino y hongos“, afirmó Cheng. El acento floral es un guiño a la exposición en sí, que presenta más de 270 piezas inspiradas en la naturaleza.
Según el productor del evento Raúl Àvila, las mesas se adornaron con rosas color burdeos inspiradas en Philip Treacy, uno de los creadores de sombreros más famosos de la historia, que describió como “casi negras”. También ofrecieron hiedra inglesa, candelabros y platos de lechuga.
En cuanto al postre, los invitados degustaron “un cremeux de almendras moldeado en forma de manzana en miniatura, lo cubrimos con un glaseado de espejo rojo brillante y terminamos colocándolo sobre una ‘hoja’ con sabor a nuez”, explicó Cheng a Vogue.