15 minutos. El expresidente estadounidense Donald Trump pidió al FBI que devuelva los documentos incautados durante la redada en la mansión de Mar-a-Lago, alegando que los agentes se llevaron material confidencial y protegido por las relaciones abogado-cliente.
Denunció que el FBI le “robó” sus 3 pasaportes.
“¡Wow! En la redada del FBI en Mar-a-Lago robaron mis tres pasaportes (uno vencido) junto con todo lo demás. Esto es un asalto a un oponente político de un nivel nunca antes visto en nuestro país. ¡Tercer mundo!”, dijo en un mensaje en su red Truth Social.
La toma de los pasaportes en vigor impediría salir del país a Trump, que el pasado jueves criticó que ese registro se efectuó en su opinión sin aviso previo e inspeccionó también armarios de la primera dama, Melania.
“Me acabo de enterar de que el FBI, ahora famoso por el registro en Mar-a-Lago, se llevó cajas de material con el privilegio abogado-cliente y también otro material ejecutivo, que son conscientes de que no deberían haberse llevado”, mencionó.
Por este motivo, pidió “respetuosamente” la devolución “inmediata” de estos documentos, un día después de que la cadena Fox News, afín a Trump, ya denunciase el sábado que entre la documentación incautada habría papeles supuestamente protegidos, informa The Hill.
El FBI se llevó 11 lotes de documentos clasificados durante el registro de hace una pasada en la mansión que Trump tiene en Florida. El exmandatario alega que él mismo desclasificó los documentos sospechosos.
Supuestos delitos
Trump lo investigan por la posible comisión de 3 delitos: violación de la Ley de Espionaje, obstrucción de la Justicia y destrucción de documentos, que, en caso de condena, podrían conllevar desde multas hasta penas de prisión e inhabilitación para ocupar cargos políticos.
Entre la documentación requisada figuran cajas y varias carpetas de documentos y fotos con las etiquetas de “alto secreto” o “confidencial”, uno de ellos bajo el título “presidente de Francia” y otro sobre la petición de indulto de Roger Stone, confidente de Trump.
La orden de registro y el inventario ya no están bajo secreto de sumario y se hicieron públicos. Pero, desde el bando republicano crece la presión para que se difunda qué presunta “amenaza nacional” propició la redada como para que el FBI publique toda la información e intercambios que condujeron a la misma.